OIT sienta las bases para garantizar el trabajo decente en plataformas digitales
El nuevo marco del trabajo de la OIT establece obligaciones sobre seguridad social, remuneraciones, algoritmos, protección de datos y clasificación laboral para trabajadores de plataformas digitales.
Mientras a nivel nacional diversos países avanzan en modernizar su regulación laboral a la luz del impacto de la tecnología en la vida humana, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptó el primer convenio internacional sobre los trabajadores de plataformas digitales como Uber, DiDi y Rappi.
Tras dos años de negociaciones, el convenio busca regular y garantizar el trabajo decente ante la transformación del mundo laboral impulsada por las plataformas, incluyendo a los repartidores y conductores de aplicación.
Aprobado durante la 114.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra, se trata del primer marco normativo internacional específico para abordar las condiciones laborales en un ecosistema impulsado por plataformas digitales, sistemas automatizados e Inteligencia Artificial.
La OIT reconoce que estas plataformas han generado nuevas oportunidades para empresas, emprendimientos y trabajadores, y han abierto caminos hacia la formalización laboral.
Sin embargo, también advierte que persisten importantes brechas de trabajo decente, relacionadas con la precariedad, clasificación laboral, protección social y transparencia en la toma de decisiones automatizadas.
“La naturaleza y el crecimiento de la economía de plataformas, en particular de las plataformas digitales de trabajo, están transformando significativamente el mundo del trabajo”, señala el documento.
Uno de los principales cambios que introduce el convenio es el reconocimiento de que las plataformas digitales no sólo funcionan como espacios de intermediación, sino como actores que organizan y facilitan el trabajo mediante tecnologías digitales y sistemas automatizados de toma de decisiones.
Esta premisa es especialmente trascendente, ya que durante los últimos años se ha sostenido un amplio debate sobre si las plataformas son intermediarias que conectan a oferentes y demandantes o, de lo contrario, actores directos que tienen control sobre la experiencia, los precios y las condiciones laborales.
La norma define al trabajador de plataforma como cualquier persona que sea empleada o contratada para realizar actividades organizadas o facilitadas por una plataforma a cambio de una remuneración, sin importar cómo esté clasificada formalmente su relación laboral.
A la luz de este concepto, el convenio establece que los países deberán garantizar una clasificación correcta de la situación laboral, tomando en cuenta principalmente las condiciones reales en las que se realiza el trabajo, la remuneración y otros elementos objetivos de la relación laboral.
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Algoritmos bajo supervisión: transparencia y revisión humana
El nuevo marco internacional adoptado por la OIT aborda el uso de la Inteligencia Artificial y sistemas automatizados en la gestión laboral.
Las plataformas deberán informar a los trabajadores sobre el uso de algoritmos o sistemas automatizados para supervisar, evaluar o tomar decisiones laborales; así como el impacto que estas herramientas pueden tener sobre sus condiciones de trabajo o acceso a nuevas oportunidades laborales.
Además, cuando una decisión sea generada automáticamente —por ejemplo, la suspensión de una cuenta o la pérdida de acceso a una plataforma—, los trabajadores tendrán derecho a solicitar una explicación escrita y una revisión de la decisión cuando corresponda.
La norma también exige que exista “una intervención humana apropiada” en los procesos donde los sistemas automatizados tomen decisiones relevantes sobre los trabajadores.
Salarios, pagos y seguridad social
El convenio también establece obligaciones para garantizar condiciones económicas más transparentes. Los Estados deberán adoptar medidas para asegurar que los pagos a trabajadores de plataformas se realicen de manera puntual, íntegra y mediante medios legales.
Para quienes tengan una relación laboral reconocida, la remuneración no podrá estar por debajo del salario mínimo aplicable cuando exista una regulación vigente. Además, los trabajadores deberán recibir compensación por gastos asociados a la realización de sus actividades cuando corresponda según la legislación nacional.
En materia de protección social, la OIT establece que los trabajadores de plataformas deberán tener acceso a seguridad social en condiciones equivalentes a otros trabajadores con la misma clasificación laboral.
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Protección de datos y derechos digitales
Por otro lado, el convenio incorpora reglas sobre datos personales. Los Estados deberán garantizar que la información recopilada por las plataformas sea utilizada únicamente para fines legítimos, no sea procesada de manera incompatible con los derechos laborales y pueda ser consultada, corregida o eliminada por los trabajadores cuando corresponda.
Esta medida es especialmente relevante ante el creciente uso de sistemas de monitoreo digital que recopilan información sobre productividad, ubicación, desempeño y comportamiento de los trabajadores.
Seguridad laboral, violencia digital y derecho a la desconexión
Aunque las plataformas suelen asociarse con flexibilidad laboral, la OIT considera que los trabajadores de aplicaciones también enfrentan riesgos físicos y digitales, como accidentes, enfermedades y otros daños relacionados con su actividad. Por lo tanto, el convenio obliga a los Estados a establecer medidas para prevenir estos riesgos.
Las y los trabajadores de plataformas digitales también están expuestos a situaciones de violencia y acoso, por lo que se requiere implementar medidas para protegerlos, incluso de aquellas agresiones cometidas en línea o por terceros como los clientes.
Por último, los trabajadores tendrán derecho a retirarse de situaciones laborales que representen un peligro grave e inminente para su salud o vida sin sufrir consecuencias injustificadas.
¿Por qué es relevante el convenio de la OIT?
La regulación del trabajo de plataformas digitales representa un desafío para los países, debido a que muchas plataformas digitales operan más allá de las fronteras nacionales.
Es común que una plataforma tenga su sede en Silicon Valley o Europa, mientras el cliente esté en Japón y el desarrollador o repartidor en América Latina. Al reconocer esta naturaleza transfronteriza, el convenio sienta las bases para una cooperación internacional indispensable que evite la evasión de responsabilidades legales.
También establece medidas específicas para prevenir abusos contra trabajadores migrantes y refugiados que participen en la economía de plataformas.
Y salvo excepciones muy específicas, las condiciones laborales se regirán por la legislación del país donde se realice efectivamente el trabajo, lo que impide que las plataformas impongan cláusulas para litigar en paraísos fiscales o jurisdicciones extranjeras favorables a la empresa.
¿Cuándo entrará en vigor?
El convenio será obligatorio únicamente para los países miembros de la OIT que decidan ratificarlo, y entrará en vigor 12 meses después de que al menos dos Estados hayan registrado formalmente sus ratificaciones.
La Organización Internacional del Trabajo invitó a sus Estados miembros a ratificar y aplicar el nuevo instrumento mediante mecanismos nacionales y cooperación bilateral, regional e internacional.
