El plan satelital argentino fue uno de los temas relacionados al sector que abordó el presidente Alberto Fernández en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. “Construiremos un cuarto satélite, en paralelo al Arsat-SG1”, anunció el primer mandatario el pasado martes 1 de marzo. Apenas 48 horas después, autoridades del gobierno se reunieron, prometieron avanzar en el proyecto y dieron detalles de los objetivos que perseguirá.
El Arsat-SG2, así se llamará, brindará conectividad en todo el territorio argentino, incluyendo las Islas Malvinas y la Antártida y tendrá entre sus misiones la de “impulsar la exportación de servicios de valor agregado a países de América del Sur”. Ocupará la posición orbital 72° Oeste, complementará los servicios del Arsat-SG1 y brindará respaldo al Arsat-1, que tiene vida útil hasta 2029. Su construcción y puesta en órbita costará 250 millones de dólares.
Argentina “está en proceso productivo del Arsat-SG1. Este nuevo permite aprovechar ese proceso productivo del primero y da capacidad de datos en lo que tiene que ver con Internet”, dijo Matias Tombolini en sus primeras declaraciones públicas como presidente de la empresa estatal. El lanzamiento de un nuevo satélite será parte del Plan Conectar, que incluye las misiones satelitales, la ampliación de la red Refefo, potenciar el centro de datos y avanzar con la TV Digital.

DPL News. Foto: Nicolás Larocca
La misión anunciada también propone “el desarrollo de una plataforma que ofrezca flexibilidad en la carga útil de las distintas bandas presentadas”, señalaron las partes en un comunicado. Sobre el financiamiento del SG-2, se agregó que se está trabajando para optimizar los recursos ya otorgados por el Banco de Desarrollo de América Latina para el SG-1 por 243 millones de dólares: “Es posible diseñar una economía de escala para la adquisición de componentes comunes”.
Los detalles sobre el nuevo artefacto fueron dados tras una reunión entre Tombolini y el Jefe de Gabinete, Juan Manzur, quien en enero había dicho que la industria satelital sería fuertemente respaldada por el gobierno y que las inversiones previstas en este sector estaban garantizadas. También participó el Vicejefe de Gabinete, Jorge Neme, con participación activa en el plano sectorial por su deseo público de “desjudicializar el sector” en el marco del conflicto entre el gobierno y los operadores por el DNU 690.