Casa Blanca advierte al Congreso impacto económico de escasez de chips

La Casa Blanca realizó una sesión informativa privada con algunos legisladores de EE. UU. sobre los graves riesgos para la economía estadounidense debido a los problemas de la cadena de suministro de los semiconductores.

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La reunión se realizó en un contexto en que la administración Biden presiona al Congreso para aprobar un presupuesto de 52 mil millones de dólares para financiar la investigación y la producción nacional de chips.

El Director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Brian Deese, declaró ante los periodistas que, según estimaciones del gobierno, el desabasto de semiconductores restó probablemente un punto porcentual completo del PIB de EE. UU. en 2021.

En la sesión informativa participaron la Secretaria de Comercio, Gina Raimondo, quien ha encabezado los esfuerzos de la administración Biden en materia de chips y ha sido el vínculo con la industria; la subsecretaria de Defensa, Kathleen Hicks; además del asesor para la Seguridad Nacional, Jake Sullivan.

La Casa Blanca organizó la reunión para “discutir la necesidad urgente de invertir en semiconductores fabricados en Estados Unidos, así como en investigación y desarrollo que protegerán la seguridad económica y nacional”.

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Una prolongada escasez global de chips en toda la industria ha interrumpido la producción en las industrias automotriz y electrónica, lo que ha obligado a algunas empresas a reducir su producción. 

En este contexto, ha habido múltiples llamados por parte de líderes de la industria para diversificar la producción y las cadenas de suministro y así disminuir la dependencia de otros países, específicamente del este de Asia, región que concentra alrededor del 75 por ciento de la producción mundial de chips

Una interrupción significativa de nuestro suministro de semiconductores podría causar un daño histórico a la economía de los EE. UU., un daño mucho mayor que el impacto de la escasez de chips en la industria automotriz estadounidense en este momento, y socavaría nuestra competitividad tecnológica y ventajas militares sobre adversarios a nivel mundial”, asentó la Casa Blanca.

El gobierno de Biden ha estado presionando al Congreso para que apruebe los subsidios estatales para la fabricación de semiconductores después de meses de discusiones.

El Senado aprobó por primera vez 52 mil millones en financiamiento de chips en junio, al tiempo que también autorizó 190 mil millones para fortalecer la tecnología y la investigación de EE. UU. para competir con China en medio de su guerra tecnológica y comercial, mientras que la Cámara de Representantes aprobó su versión a principios de febrero.

Deese dijo que espera que tanto el Senado como la Cámara designen negociadores esta semana para comenzar “rápidamente” un proceso formal para finalizar este proyecto de ley.

“Los riesgos son profundos”, advirtió Deese, sobre lo que enfrentaría la economía estadounidense con una interrupción severa. Y citó movimientos económicos de competidores clave, especialmente China, en torno a las crecientes vulnerabilidades que EE. UU. tiene en el entorno de los semiconductores.

El análisis que el Departamento de Comercio preparó para la sesión enfatizó que las fábricas de semiconductores tardan años en construirse. Recientemente, Intel reveló su plan de invertir 20 mil millones de dólares para construir un epicentro de fabricación de chips en Ohio, que proyecta comenzar a operar en 2025.

“No hay una solución rápida ante una emergencia”, puntualizó Deese, y agregó que la inversión del sector privado en la producción estadounidense de chips no es suficiente y “no será suficiente para mitigar los riesgos asociados con las vulnerabilidades actuales de la cadena de suministro de EE. UU.

Los proyectos de ley adoptan diferentes enfoques para abordar la competitividad de EE. UU. con China en una amplia gama de temas, así como en el comercio y algunas disposiciones climáticas.