Pese a que el mercado global de chips alcanzó un valor récord en el tercer trimestre de 2021, lo cual redundará en un crecimiento anual de 17 por ciento, según IDC, debido a que las fundiciones aumentaron su capacidad de producción para hacer frente al incremento de la demanda de aparatos electrónicos ocasionado por la pandemia de Covid-19, es muy probable que la escasez de chips se prolongue durante todo 2022. 

En el transcurso de los meses de 2022, los envíos de chips seguirán marcando cifras récord, lo mismo que trimestralmente. Sin embargo, eso no será suficiente para restablecer el equilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado de los semiconductores.

Diversos líderes de la industria han externado su pronóstico para el fin del desabasto y ninguno ve la solución en el plazo inmediato. El más optimista ha sido Cristiano Amon, el CEO de Qualcomm, quien proyecta que la escasez en la cadena de suministro de los chips comenzará a solucionarse hacia la segunda mitad de 2022. Sin embargo, no se concretará el próximo año, por lo que, en mayor o menor medida, se prolongará durante 2023. 

La empresa taiwanesa Foxconn ha dicho que muy probablemente el desabasto global de chips se extenderá hasta el segundo trimestre de 2022; mientras que la compañía japonesa Toshiba ha advertido que el suministro de semiconductores se mantendrá escaso hasta septiembre del mismo año. 

Esto significa que algunas industrias importantes, como la automotriz, seguirán lidiando con el desabasto de estos componentes clave para sus vehículos; además, la industria de los smartphones, y la electrónica en general, seguirán resintiendo sus efectos, lo que se traducirá en la reducción de los envíos y los retrasos en la producción. 

El pronóstico es casi unánime: la escasez de los semiconductores se solucionará por completo hasta 2023. Así lo ha advertido el mayor fabricante de chips del mundo, Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC), como el pionero líder de la industria estadounidense, Intel, cuyo CEO, Pat Gelsinger, ha pronosticado que el equilibrio entre la oferta y la demanda se restablecerá hasta dentro de dos años.