Equiparar el sistema virtuoso de economía colaborativa a estándares antiguos genera exclusión: DiDi

Santiago de Chile. Antonio Canale-Mayet, director de Asuntos Corporativos de DiDi Chile, dialogó con DPL News sobre la evolución del concepto de economía colaborativa en Chile, los riesgos de una regulación que no comprenda su espíritu y las nuevas tecnologías para mejorar la interacción entre usuarios, conductores y entorno. Seis de cada 10 viajes de Didi en Santiago terminan en estaciones de bus o metro.

El ejecutivo participó de Chile Digital Summit, en donde insistió en que la economía colaborativa necesita reglas habilitantes, no restrictivas, para potenciar su rol como generadora de oportunidades económicas para la población.

DPL News (DPL): ¿En qué etapa está el modelo de economía colaborativa en Chile?

Antonio Canale-Mayet (ACM): Todavía está en expansión. La población todavía está sumándose a la idea de movilidad compartida o al delivery como soluciones para sus problemas del día a día. Estamos diseñando respuestas para acercar a las personas a sus destinos, resolver sus problemas de última milla de transporte y delivery y, en definitiva, mejorar sustancialmente su vida.

DPL: Chile avanzó con regulación en la materia. ¿Cuáles son los principales desafíos asociados?

ACM: Sí, Chile avanzó regulatoriamente, pero además de eso tiene responsabilidad doble: se ha posicionado como laboratorio de regulación digital para América Latina y muchas de las normativas terminan exportándose a otras latitudes. La regulación en la materia fue pionera en la región, reconoce la flexibilidad y la independencia de los conductores y repartidores y eso hace que el modelo pueda seguir funcionando.

Al mismo tiempo, hay desafíos: tenemos una normativa de transporte que está basada en equiparar el sistema de economía colaborativa a los estándares antiguos de una industria que no es la que nosotros hacemos e imponer restricciones de cualquier tipo genera la exclusión de cientos de miles de personas que han encontrado en las plataformas un lugar donde se las acoge y en el que pueden generar ganancias de forma flexible, inmediata y a su propio ritmo.

DPL: ¿Ha variado el perfil de quienes utilizan la plataforma para generar ingresos?

ACM: No necesariamente. Esto sigue siendo mayormente una actividad complementaria a otras actividades económicas. El 79% de los conductores lo hace para complementar ingresos. Hay mucha rotación, por lo que resulta complejo dar cifras del asunto; va evolucionando constantemente, pero estudios recientes dan cuenta de más de 135,000 conductores al mes hacen al menos un viaje vía plataformas digitales.

DPL: ¿Qué papel juega la premisa de movilidad eléctrica en el escenario digital actual? ¿Y la Inteligencia Artificial?

ACM: La electromovilidad es la próxima frontera de plataformas de movilidad compartida. Seis de cada 10 viajes de DiDi en Santiago inician o terminan en un paradero de bus o estación de metro; por lo tanto, si avanzamos como ecosistema de transporte y de intermodalidad hacia un sistema electrificado, las plataformas también tendrán que hacer esa transición.

Tenemos muchas propuestas al respecto en países como Brasil y México para sumar más vehículos eléctricos a la flota y así generar un ecosistema más eficiente.

En tanto, la Inteligencia Artificial (IA) está totalmente desplegada dentro de las plataformas de movilidad. Existen ciertos módulos de seguridad, por ejemplo, facilitados mediante IA: predicción de viajes complejos, verificación de conductores y de pasajeros, tipo de interacciones, entre otros.