Las nuevas casas del Reino Unido ya estarán equipadas con banda ancha

Todas las nuevas construcciones de casas e inmuebles en el Reino Unido deberán estar equipadas con infraestructura y conexiones de Internet de banda ancha, con capacidad de velocidades gigabit.

Los ministros aprobaron una enmienda al Reglamento de Construcción de 2010, mediante la cual se establece que las nuevas viviendas tienen que estar habilitadas para el acceso a Internet desde la etapa de construcción.

Cuando las personas se muden a sus nuevos hogares, será más sencillo que cuenten con el servicio de banda ancha, puesto que la infraestructura y el cableado ya estará instalado en el inmueble.

El Departamento Digital, de Cultura, Medios y Deporte destacó que esto evitará los trabajos costosos, tardados e invasivos en las casas una vez que los residentes lleguen a vivir, y permitirá que puedan contratar el mejor servicio de Internet de forma más rápida.

Te recomendamos: Reino Unido lanza estrategia para convertirse en una “superpotencia tecnológica global”

Además, la enmienda complementará algunas otras regulaciones existentes que buscan agilizar el despliegue de la banda ancha. Por ejemplo, en Inglaterra y Gales, la Ley de Infraestructura de Telecomunicaciones facilita a las empresas el acceso a los edificios para instalar equipos en bloques de pisos, lo cual posibilita mejorar la velocidad de conexión.

Se espera que con el cambio legislativo la disponibilidad de la banda ancha aumente a más del 72 por ciento en el territorio británico, lo cual se reflejaría en mejoras significativas para la conectividad y el incremento de la productividad.

Alrededor de 25 mil 300 hogares del país, lo equivalente al 12 por ciento, aún no cuentan con acceso a Internet basado en fibra durante la construcción de las obras. Esto significa que, más tarde, los habitantes pueden enfrentar problemas para contratarlo.

Julia López, ministra de Infraestructura Digital, señaló que la enmienda permitirá que los habitantes se conecten a la banda ancha, sin depender de que los propietarios de los inmuebles o promotores de las construcciones actúen para habilitar el servicio.

También consulta: Liberty, Telefónica e InfraVia crean joint venture de fibra óptica en Reino Unido

“A millones de inquilinos ya no se les impedirá obtener una actualización de banda ancha debido al silencio de su arrendador, y aquellos que se muden a viviendas recién construidas pueden estar seguros de que tendrán acceso a las velocidades más rápidas disponibles en el momento que se muden”, afirmó.

Para construir la infraestructura que soporte la banda ancha, los desarrolladores y los operadores trabajarán juntos en la conectividad de los inmuebles. El gobierno determina que los costos tendrán un tope de 2 mil libras esterlinas por hogar y deberá ser asumido por los encargados de construcción.

En caso de que un desarrollador no pueda asegurar una conexión de Internet ultra rápida dentro del límite de costos, tendrán la obligación legal de instalar la siguiente conexión de banda ancha más rápida disponible, o, en su defecto, dejar los conductos, cámaras y puntos de terminación preparados para recibir el servicio.