Esta semana, el área técnica del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) en Brasil envió el dictamen del aviso de licitación 5G al ministro Raimundo Carreiro, relator del proceso. Además de indicar las recomendaciones a la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), el documento revela algunos intercambios de información entre el Tribunal, la Anatel y el Ministerio de Comunicaciones (MCom).
Una de estas comunicaciones revela que restringir a uno de los tres principales fabricantes de equipos de telecomunicaciones en Brasil –Ericsson, Huawei y Nokia– de la construcción de redes 5G podría costar hasta 15 mil millones de dólares, además de aumentar el plazo para la masificación de la tecnología por cuatro años.
Posibilidades
De acuerdo con el MCom, se realizaron algunas valoraciones sobre la imposición de alguna limitación en las redes para intentar balancear “el equilibrio entre la libertad económica y la necesidad de ciberseguridad aplicada a las redes físicas de telecomunicaciones”.
La primera opción fue limitar la participación “al estrato físico de la red en todo el territorio nacional, en línea con lo que se practica en Estados Unidos, Australia y Japón”. En otras palabras, evitar que Huawei suministre equipos 5G en el país.
El MCom cita dos estudios sobre los impactos económicos de restringir a uno de los fabricantes. El primero, de GSMA Intelligence, indica que esto agregaría 62 mil millones de dólares al costo de implementación de redes 5G y un retraso de 18 meses en la expansión de la tecnología en los países de la Unión Europea.
Un informe de Oxford Economics estimó los costos en ocho países y reveló que las restricciones conducen a un aumento de la inversión del 8 al 29 por ciento.
En Brasil, considerando el impacto de un máximo del 29 por ciento, el Ministerio calculó un aumento de hasta 15 mil millones de dólares para la universalización del 5G. Además, el plazo para la masificación de la tecnología aumentaría en cuatro años, pasando de 12 a 16 años. Estas son las razones por las que el gobierno no ha prohibido a la empresa china.
Solución
Ante esto, el MCom desarrolló otro enfoque para reducir costos y garantizar una “mayor seguridad y resiliencia sólo a una parte de la red que cuida y maneja información más sensible relacionada con la soberanía nacional y la preservación del derecho a la privacidad e integridad de los datos de los ciudadanos”.
La solución sería imponer medidas restrictivas sólo donde viaja información estatal sensible, como ya había revelado el Ministro Fábio Faria. La interpretación de los técnicos del TCU fue que la creación de una red privada para la Administración Pública resultó como la alternativa elegida por el MCom para no excluir a uno de los fabricantes de todas las redes públicas comerciales.
Cabe recordar que el gobierno brasileño está bajo presión de Estados Unidos para limitar la participación de Huawei en la red 5G, con el pretexto de adoptar una red libre de “espionaje chino”.
Recientemente, funcionarios estadounidenses estuvieron en Brasil para una serie de reuniones. Una de ellas fue debatir la promoción del modelo Open RAN y mostrar preocupación por la empresa china en el país.