Vivo, filial de Telefónica en Brasil, anunció recientemente que redujo sus emisiones directas de CO2 en un 19 por ciento el año pasado. Entre 2015 y 2021, la reducción fue del 76 por ciento, impulsada por el uso de energía 100 por ciento renovable en sus operaciones.
En un reporte a inversionistas, la empresa dio a conocer que cerró el año con 21 plantas de energía renovable y que planea aumentar el número a 85 para fines de 2022. Además, se recicló el 98 por ciento de sus desechos electrónicos y más de nueve toneladas se recolectaron en el programa con clientes.
Para lograr estos resultados, Vivo aumentó el peso del objetivo de reducción de emisiones de CO2 en los bonos ejecutivos. Y el 20 por ciento de la retribución variable de los directivos está vinculada a objetivos ESG (Gobernanza ambiental, Social y Corporativa, por sus siglas en inglés).
El principal objetivo de la compañía es alcanzar cero emisiones netas al 2025 en los alcances 1 y 2 -emisiones por la operación de la compañía y emisiones indirectas por el uso de electricidad, respectivamente- y alcanzar cero emisiones netas al 2040 en el alcance 3 -otras fuentes que generan emisiones indirectas.
Las iniciativas ESG son importantes para que la industria de las telecomunicaciones atraiga tanto a clientes como a inversores. Cerca del 95 por ciento de los brasileños ya esperan que las grandes empresas se comprometan con las cuestiones ambientales y, en relación con las inversiones, es necesario demostrar su compromiso con las causas ambientales, sociales y corporativas para acceder a los créditos.
Otras medidas ESG
El informe indica que alrededor de 2.7 millones de personas fueron impactadas por los proyectos de educación pública de la Fundación Telefónica Vivo. La entidad ofrece cursos de cualificación de educadores y formación para jóvenes enfocados en proyectos de vida, emprendimiento social y tecnologías digitales.
La compañía también llegó al cierre de 2021 con un 29 por ciento de mujeres en puestos de liderazgo. En el año anterior, el número fue del 25 por ciento.
De las vacantes de pasantías, 50 por ciento fueron exclusivas para candidatos negros el año pasado. La medida tiene como objetivo aumentar la participación de personas negras en la empresa. A fines de 2020, la cantidad de empleados negros era del 26.2 por ciento y, en puestos de liderazgo, sólo del 18.2 por ciento.
Para 2024, el objetivo de Vivo es tener un 30 por ciento de profesionales negros al frente.