Sanciones de EUA contra Huawei ponen en duda su viabilidad en Reino Unido

El gobierno del Reino Unido deja entrever la posibilidad de un cambio en su decisión de permitir que Huawei suministre tecnología 5G. Oliver Dowden, secretario de Cultura, señaló que “las sanciones de Estados Unidos parecen afectar a la compañía china”, por lo que el gobierno tomará una línea más dura contra el proveedor chino.

En mayo, Dowden solicitó al Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) iniciar una revisión de emergencia a Huawei, sobre cómo las próximas sanciones de Estados Unidos afectarían el uso continuo de sus productos en el país. El resultado podría significar un cambio en la política. “Dado que las sanciones están dirigidas a 5G y son extensas, pueden tener un impacto en la viabilidad de Huawei como proveedor de red 5G”, resaltó el secretario.

Dowden aseguró que la revisión está “prácticamente terminada” y en breve se tendrá una respuesta política. Una fuente del gobierno indicó que la preocupación es que Huawei depende de componentes desconocidos y no probados, los cuales podrían estar dirigidos por Beijing o por algún otro, y el NCSC ya no creería que los riesgos involucrados son manejables.

Si la política sobre Huawei cambiara, como resultado de la revisión, se tendría que “pedir la indulgencia del parlamento” y buscar “un ligero retraso” hasta septiembre, para que surja un proyecto de ley, añadió el secretario.

Ben Wallace, secretario de Defensa, agregó que las sanciones impuestas por Estados Unidos fueron diseñadas específicamente para obligar al Reino Unido a repensar su decisión. “Son sanciones mejores que las anteriores, diseñadas de manera más inteligente para poner a los países que tienen vendedores de alto riesgo, específicamente Huawei, bajo una mayor presión”.

El Primer Ministro, Boris Johnson, concluyó en enero que era seguro usar equipo Huawei en las redes 5G futuras, siempre y cuando la empresa china fuera declarada “proveedor de alto riesgo” y su participación en el mercado se limitara al 35 por ciento, decisión criticada por el gobierno estadounidense y un grupo de conservadores que aseguran que una empresa china representa un riesgo de seguridad a largo plazo.

Dowden señaló que esto podría cambiar: “No dudaremos en tomar decisiones que impongan costos adicionales a los operadores de redes móviles. La consideración principal es la seguridad nacional”. Aunque aseguró que estaba “un poco cauteloso” sobre proporcionar más detalles, ya que “las decisiones finales no se han tomado” y “cualquier cambio en la política sería extremadamente sensible al mercado”.

Al respecto, Victor Zhang, vicepresidente de Huawei, dijo que siguen comprometidos con el Reino Unido: “estamos invirtiendo miles de millones para hacer realidad la visión del primer ministro de un “Reino conectado”, para que las familias y las empresas británicas tengan acceso a redes móviles y de banda ancha rápidas y confiables donde sea que vivan”.

Sin embargo, la decisión de prohibir a Huawei participar en la red 5G le podría significar un alto costo al Reino Unido, y no sólo económico. De acuerdo con el economista y analista Efrén Páez, “prohibir la participación de Huawei en el mercado de telecomunicaciones podría comprometer la evolución de las redes ya instaladas, la competitividad del Reino Unido en 5G, además de un alto costo económico para el reemplazo de equipo en toda la red”.

Assembly Research realizó un estudio que señala que la prohibición total de Huawei en la cadena de valor de telecomunicaciones del país europeo “podría retrasar los beneficios de una red nacional 5G por un periodo de hasta 2 años, con un costo económico de entre 4.5 mil millones y 6.8 mil millones de libras”, poniendo en riesgo los planes de la Estrategia Industrial del gobierno.

El miembro del parlamento laborista, Kevan Jones, expresó su preocupación de que el gobierno británico esté siendo “intimidado para hacer lo que los estadounidenses quieren”. La idea parece no ser tan errada, ya que la administración Trump quiere desarrollar los nuevos modelos de negocio 5G, “y sabe que una forma de lograrlo es retrasar el avance de esta tecnología en otros países”, señaló un experto en el tema.

El parlamentario conservador, Mark Francois, resaltó que el gobierno enfrenta una revuelta por su proyecto de ley de infraestructura de telecomunicaciones. “El proyecto está tan muerto como un dodo, a menos que excluya efectivamente a Huawei”. Por su parte, Dowden aseguró estar “atento” a las amenazas de rebelión por dicho proyecto de ley, pero agregó que “hay que esperar” la decisión del gobierno.