Oi anunció que la Sentencia del 7º Juzgado Comercial del Distrito Judicial de la Capital del Estado de Río de Janeiro puso fin a la recuperación judicial de la empresa este miércoles 14 de diciembre.
Con pasivos de 65 mil millones de reales (12.2 mil millones de dólares), 65 mil acreedores, 140 mil empleos directos e indirectos, 10 mil millones de reales (1.8 mil mdd) en impuestos anuales y 800 mil juicios, el proceso duró seis años y tuvo proporciones históricas para Brasil, dijo el juez en la sentencia.
Según Oi, el cierre demuestra “el cumplimiento de las obligaciones asumidas ante sus acreedores hasta la fecha de cierre del concurso judicial”. La empresa también afirmó que el proceso fue importante para la transformación de las operaciones de Oi a través de su Plan Estratégico.
El presidente de Oi, Rodrigo Abreu, celebró el final de la recuperación judicial recordando los cambios en la empresa. Por ejemplo, la venta de la operación móvil y la creación de V.tal, que “inauguró en Brasil el modelo de separación estructural de nuestra infraestructura de fibra óptica”.
“Iniciamos un proceso de eficiencia operativa y reducción de costos de suma importancia para nuestra sustentabilidad, incluyendo la simplificación de nuestra estructura y procesos. Continuamos con un proceso de revisión y equilibrio de nuestra concesión de telefonía fija y operaciones heredadas asociadas, que incluye una transformación operativa importante y también acciones regulatorias y legales que tienen el potencial de transformar la empresa con reducciones de costos y obligaciones esenciales para nuestra viabilidad futura”, dijo Abreu.
Entre otras acciones, comentó la reducción de las deudas financieras, con el pago del BNDES –era el mayor acreedor individual con 4.6 mil millones de reales– y de todas las deudas extraconcursales contraídas desde 2018.
“En medio de toda esta transformación, pudimos desarrollar, casi desde cero, una de las mayores bases de usuarios de fibra residencial y empresarial y una de las mayores operaciones de soluciones para grandes empresas del país, con nuestras unidades Oi Fibra y Oi Soluções”, dijo.
Próximos desafíos
Abreu destacó que ahora comienzan desafíos muy críticos, como el trabajo cada vez más intenso para hacer crecer las operaciones y desarrollar nuevas fuentes de ingresos, la búsqueda de la eficiencia y simplificación de la empresa, la ecuación definitiva de la concesión y sus operaciones heredadas y la continuidad de las negociaciones con los acreedores financieros.
La compañía también apuesta por el desarrollo de V.tal, que “debe generar un valor adicional significativo en el futuro”.
“Tenemos una nueva Oi, más liviana, cuya estrategia es la expansión de la fibra óptica y los servicios digitales, en línea con la tendencia de crecimiento de la digitalización en todos los sectores de la economía”, concluyó.