Los próximos cuatro años serán críticos para la industria del entretenimiento deportivo, ya que se van a ofertar los derechos de las transmisiones de los eventos más importantes a nivel global y, además de los tradicionales, ahora se suman a esta carrera nuevos jugadores como Facebook, Twitter y Amazon.
Pero los futuros dueños de estos contenidos tendrán que tener en cuenta que se enfrentan a nuevos consumidores.
No es cierto que los millennials y la generación Z están viendo menos contenido deportivo, pero sí están cambiando los medios por los cuales se involucran con este tipo de transmisiones. Este grupo exige más flexibilidad, más participación y precios más bajos para acceder a sus clubes y equipos favoritos.
Es por eso que, de todas las innovaciones en el deporte, la trasmisión OTT tendrá el impacto más significativo. Eso es lo que trata de responder el informe Dónde va el dinero: el futuro del entretenimiento deportivo, realizado por la consultora Deltatre.
El estudio incluye encuestas a fanáticos deportivos de Estados Unidos y el Reino Unido, y entrevistas a ejecutivos del sector.
Actualmente, los distribuidores globales de contenido deportivo comprometen sólo un 15 por ciento de su presupuesto total en desarrollar aplicaciones OTT. Será fundamental para los operadores crear o buscar en plataformas OTT altamente escalables y basada en datos de proveedores externos.
El informe revela que las plataformas digitales en este negocio demandarán una inversión de 6 mil 800 millones de dólares en 2021 sólo en Estados Unidos.
Cambiar las expectativas de los consumidores influye en la estrategia de toma de decisiones y el gasto de los operadores. Por eso es necesario entender cuáles serán las fuerzas impulsoras detrás de una inversión seria en OTT efectuada por los propietarios de derechos de contenido deportivo.
Según el estudio, los operadores que inviertan en funcionalidades que maximicen la participación de los fanáticos verán un aumento de 24 por ciento en la adquisición de suscriptores.
La investigación señala que más de dos tercios de los consumidores pagan hasta 39 dólares por mes en contenido deportivo, mientras que un tercio restante está dispuesto a pagar más. Esto crea una oportunidad para los operadores dueños de los contenidos para apuntar a este consumidor que no tendría problema en pagar más por un servicio de mayor calidad e interacción.
Además, la nueva tecnología deberá acompañar la forma de trasmisión o por lo menos calmar la demanda. Según el informe, un tercio de los consumidores espera que 5G tenga mayor impacto en la experiencia de visualización deportiva.
Esto incluye nuevos negocios monetizables para los operadores como experiencia en Realidad Virtual y Realidad Aumentada, distribución de datos en tiempo real, apuestas en vivo, contenido sincronizado a través de dispositivos y juegos online.
“A medida que haya una creciente demanda de productos OTT, impulsados por la inversión continua en contenido premium, a los titulares de los derechos les resultará cada vez más importante trabajar con socios de confianza que tengan registros comprobados en la implementación de servicios digitales a gran escala”, determina el informe, como consejo para las empresas que decidan ser los titulares de las transmisiones del futuro.