Colombia requiere política integral de conectividad para acceso directo en hogares: OCDE

Un nuevo estudio publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) respecto al estado de desarrollo de las zonas rurales en Colombia, recomendó la formación de una política integral de conectividad que permita llevar Internet directo hasta las casas, y no depender de los programas de conectividad en plazas públicas, como pueden ser redes comunitarias, y la reducción de barreras a la infraestructura.

El estudio Revisión OCDE de la política rural de Colombia destaca la importancia de la conectividad en zonas rurales, la cual “tiene efectos indirectos en todos los sectores de la economía y permite a las personas acceder a la atención médica, educación y otros servicios gubernamentales (por ejemplo, la justicia), así como participar en la democracia”. Contrariamente, advierte que la falta de conectividad incrementa no sólo la brecha digital, sino también las brechas económicas y sociales.

Hasta 2021, se estima que únicamente 28.8 por ciento de los hogares en zonas rurales de Colombia tenían acceso a servicios de banda ancha (fijo y/o móvil), en contraste con el 70 por ciento registrado en zonas urbanas. Sin embargo, la organización alerta que no se trata sólo de una brecha de conectividad, ya que también se reporta una baja calidad de conexión, lo que impacta en el uso potencial de los servicios en línea para hogares y negocios.

En ese sentido, la OCDE reconoce los esfuerzos del gobierno colombiano por cerrar esta brecha entre zonas urbanas y rurales; sin embargo, señala que estos se han centrado en la provisión de puntos públicos de acceso que podrían no ser suficientes para proveer de la conectividad demandada por hogares y negocios en las zonas rurales y rurales más apartadas.

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Por ejemplo, explica que la red de fibra Azteca sólo llega al centro de los municipios, sin cobertura en los alrededores más cercanos y la última milla, mientras que los programas para proveer de banda ancha pública, como Zonas Digitales y los Centros Digitales, han enfrentado grandes desafíos de continuidad y carecieron de priorización territorial.

En ese sentido, considera que “estos programas no sustituyen la conexión directa de empresas y personas a través de una banda ancha de calidad y estable, por lo que deben complementarse con una política integral de conectividad”.

Según cifras del estudio, la conectividad directa en los hogares tiene un mayor impacto sobre el número de usuarios de banda ancha, por lo que “son indispensables para impulsar la conectividad de manera sostenible”.

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“Estas medidas deben mejorarse aún más y las políticas integrales (por ejemplo, el Plan Nacional de Conectividad Rural) deben fortalecerse para expandir el acceso de banda ancha de alta calidad para complementar los programas públicos de puntos de acceso de banda ancha”, recomienda el informe.

Entre otras recomendaciones emitidas por la OCDE, se incluyen la promoción al despliegue de redes comunitarias, que aprovechen el conocimiento y las iniciativas locales, mediante la reducción de cargas impositivas y burocráticas o acceso a fondos públicos de inversión; así como el impulso a operadores pequeños o locales que sirvan de complemento a la cobertura ofrecida por los grandes operadores donde estos no tienen presencia.

Adicionalmente, señala que también se requiere reducir las barreras impuestas por los gobiernos locales para desplegar infraestructura de comunicación, como son la falta de claridad respecto a las restricciones de uso de la tierra o solicitudes adicionales de procedimientos de aprobación.

Por otro lado, el estudio de la OCDE menciona también la importancia de la expansión de los servicios móviles como sustitutos de las redes fijas para brindar la cobertura de la última milla, como puede ser a través de los servicios fijos-inalámbricos. Para incrementar el alcance y calidad de los servicios móviles, la organización multilateral considera que se debe impulsar la competencia en estos servicios.

Al respecto, señala que pese a la entrada de WOM en 2019, aún se reporta una alta concentración del mercado, con un participación de Claro de 52.7 por ciento de las suscripciones móviles y de 59.6 por ciento de los ingresos. Pese a la declaratoria de dominancia sobre Claro por parte de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), la OCDE advierte que esta se mantiene “sin medidas para reducir la concentración del mercado”.

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Claro, por su parte, recordó que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) “encontró que no había evidencia alguna para determinar la dominancia de Claro o de ningún otro competidor en el mercado. Incluso, la SIC identificó expresamente que la participación de mercado de Claro era directamente proporcional al régimen de inversión de la empresa”, según declaraciones a medios locales.

Adicionalmente, la compañía insiste en que el mercado colombiano es altamente competitivo, con hasta 17 operadores de servicios móviles, que han logrado la cuarta tarifa más baja de América Latina, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

“Claro no será ajena a esta necesidad del país de contar con una conectividad incluyente, por eso seguirá comprometida con el territorio nacional para permitir que cada vez más colombianos gocen de los beneficios que trae consigo el Internet”, agregó la compañía.

El informe de la OCDE, por su parte, añade que una manera de incrementar la competencia es a través de una correcta administración del espectro radioeléctrico, por lo que la próxima licitación de la banda de 3.5 GHz para la oferta de servicios 5G debe incluir dos cuestiones clave para este objetivo:

La primera, incluir condiciones de cobertura que pueden contribuir a ampliar el acceso a Internet de la población en áreas rurales y remotas; y segunda, que al diseñar la subasta, se debe asegurar que el alcance de la obligación de cobertura no sea un impedimento para que ciertos actores presenten ofertas en la subasta.