Los brasileños que utilizan servicios de telecomunicaciones pagaron 60.6 mil millones de reales (11.4 mil millones de dólares) en impuestos en 2020, según un balance de Conexis Brasil Digital. Esto significa 6.9 millones de reales pagados por hora. A pesar del alto valor, fue un 7.3% por ciento menor en comparación con 2019, cuando los impuestos alcanzaron 65.4 mil millones de reales.
Para el Presidente de la entidad, Marcos Ferrari, la alta carga tributaria del sector en Brasil sirve como una “alerta a la necesidad de discutir el tema en el ámbito de la propuesta de reforma tributaria en curso en el Congreso”.
Un análisis de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), con datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), muestra que Brasil tiene una de las cargas tributarias más altas del sector, que alcanza el 43.6 por ciento.
Además de los impuestos, existen tres fondos públicos que son soportados por las empresas de telecomunicaciones: el Fondo de Universalización de los Servicios de Telecomunicaciones (FUST), el Fondo de Fiscalización de Telecomunicaciones (Fistel) y el Fondo de Desarrollo Tecnológico de las Telecomunicaciones (Funttel).
Según Conexis, estos fondos recaudaron 3.57 mil millones de reales en 2020, sumando más de 116 mil millones recaudados desde 2001. Sin embargo, menos del 10 por ciento se destinaron a proyectos de telecomunicaciones en la serie histórica.
Una vez más, hubo una caída en comparación con 2019, cuando la recaudación fue de 6 mil millones de reales.
Reforma fiscal
La entidad argumenta que la reforma tributaria permitiría una aceleración en la expansión de la banda ancha y una implementación más rápida del 5G. “Al gravar al sector en casi 50 por ciento (sumando impuestos y recaudación de fondos sectoriales), Brasil está muy por detrás de sus pares globales, ya que los países que más acceden a banda ancha en el mundo tienen una recaudación promedio del 10 por ciento”, dice el comunicado de Conexis.
Para el representante de telecomunicaciones, la revisión de impuestos debe estar asociada a políticas públicas que incentiven las inversiones. En 2020, los proveedores de telecomunicaciones invirtieron 31.1 mil millones de reales en Brasil, una disminución del 6 por ciento en relación al año anterior. En compensación, el sector tuvo un incremento del 4.4 por ciento en la generación de empleo, que alcanzó 504 mil vacantes.