861 municipios eliminan barreras a la infraestructura digital en Colombia
El 78% de los municipios colombianos ya eliminó obstáculos para el despliegue de infraestructura digital, pero el reto real está en llevar cobertura y mejor calidad a las zonas más rezagadas.
La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) acreditó que 861 municipios de Colombia ya lograron eliminar las barreras para el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones.
Colombia tiene cerca de 1,100 municipios, lo que significa que 78% de ellos ya adoptaron medidas para simplificar trámites, ajustar normas urbanísticas y facilitar la instalación de las redes que soportan la conectividad.
Este avance es significativo si se compara con años anteriores. En 2021, el número de municipios certificados como libres de barreras rondaba los 545. El incremento a más de 860 en 2026 muestra una tendencia sostenida en la adopción de este tipo de medidas.
Sin embargo, la eliminación de barreras regulatorias no necesariamente se traduce de forma inmediata en mayor cobertura o mejor calidad de los servicios. Algunos factores como la rentabilidad de las inversiones, las condiciones geográficas y la demanda local siguen influyendo en las decisiones de los operadores.
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Por ello, la CRC y el Ministerio TIC de Colombia también han desplegado otros mecanismos que incentiven la expansión de infraestructura más allá de las zonas urbanas, como las obligaciones de cobertura y la asignación de espectro para que algunas comunidades gestionen su propia infraestructura de Internet.
Aun así, la eliminación de obstáculos a la infraestructura es un paso necesario para ampliar la conectividad, especialmente en zonas rurales o de difícil acceso. No obstante, no es suficiente por sí sola para cerrar la brecha digital.
Uno de los elementos centrales de esta política colombiana es su carácter descentralizado. Son los municipios los que deben modificar sus marcos normativos para reducir barreras al despliegue, lo que implica capacidades técnicas y voluntad política que no siempre son homogéneas en todo el territorio.
En este contexto, la acreditación funciona como un mecanismo de referencia más que como una garantía de resultados. Si bien puede incentivar la adopción de mejores prácticas, su efectividad depende de cómo se implementen los cambios en la práctica administrativa.