Mientras el ecosistema 5G evoluciona hacia una nueva fase de despliegues más complejos y diversificados, dos tipos de espectro emergen como pilares tecnológicos con propósitos distintos pero complementarios: la banda media y las ondas milimétricas (mmWave).
Un nuevo conjunto de estudios de la GSA destaca que el espectro de banda media sigue siendo el caballo de batalla para el desarrollo de redes 5G a nivel mundial, pero el interés por las bandas altas está creciendo a medida que se avanza en las estrategias de red y la planificación hacia 6G.
Por un lado, los reguladores y operadores de telecomunicaciones están priorizando la asignación de las bandas medias, ya que se considera clave para el despliegue de 5G por su cualidad para ofrecer un equilibrio óptimo entre cobertura y capacidad.
Y por otro, el espectro mmWave, que abarca frecuencias entre 24 GHz y 100 GHz, son un componente crítico del ecosistema 5G. Su capacidad para habilitar velocidades ultra altas y baja latencia las convierte en ideales para aplicaciones como acceso inalámbrico fijo (FWA), redes privadas empresariales, eventos de alta densidad y zonas urbanas densas.
Banda media: el corazón del despliegue 5G
De acuerdo con la GSA, las bandas medias —entre 1.71 GHz y 7.125 GHz— actualmente son el eje central de las redes LTE y 5G. Su ventaja competitiva radica en su capacidad para equilibrar cobertura amplia con capacidad suficiente, haciéndola ideal para despliegues nacionales y regionales, tanto en zonas urbanas como suburbanas.
Bandas como las de 1,800 MHz, 2,600 MHz y la banda C (3,300 a 4,200 MHz) son las más explotadas a nivel mundial. La GSA identificó que 446 operadores están invirtiendo en la banda de 1,800 MHz en 172 países. Además, 364 operadores ya cuentan con licencias en la banda C.
Países y territorios que han otorgado licencias en banda C para desplegar LTE ó 5G
En cuanto a dispositivos 5G de acceso, la organización destaca que se han anunciado 2,557 dispositivos compatibles con la banda de 3,500 MHz, 2,409 con 2.5 GHz, 2,241 con 2.1 GHz, 2,221 con 3.7 GHz y 2,012 con 1,800 MHz.
Desde inicios de 2023, se han realizado unas 20 subastas de espectro y se espera que más países definan sus estrategias de licenciamiento 5G a lo largo de 2025.
Hasta ahora, su cobertura técnica y comercial ha permitido que la banda media sustente la mayoría de los servicios públicos de 5G actuales, así como casos de uso emergentes como la digitalización industrial y el Internet de las Cosas masivo. Pero en el futuro las bandas altas también cobrarán mayor relevancia.
mmWave: una apuesta que gana atractivo
El espectro de ondas milimétricas, entre 24 y 100 GHz, ofrece velocidades ultrarrápidas y baja latencia, aunque enfrenta desafíos para su adopción generalizada. Su alcance limitado, costos de despliegue elevados y fragmentación del espectro han frenado su masificación, especialmente en mercados en desarrollo.
De acuerdo con la GSA, mmWave se perfila como un recurso estratégico para escenarios específicos, como redes privadas empresariales, el acceso inalámbrico fijo, conectividad en eventos y recintos de alta densidad como estadios, aeropuertos o centros de convenciones; así como aplicaciones de Realidad Aumentada, automatización avanzada e IoT industrial.
Si bien la adopción de las bandas altas aún se encuentra en sus primeras etapas a nivel mundial, la GSA observa un aumento constante de la inversión, especialmente en regiones donde la política de espectro, la preparación de la infraestructura y la densidad urbana coinciden.
También lee: Cuánto podría crecer el PIB mundial gracias al espectro 5G de banda media
Hoy en día, 203 operadores en 56 países están explorando o desplegando mmWave, y 24 empresas ya han lanzado redes comerciales, principalmente en Europa (32%), Estados Unidos (28%) y Asia-Pacífico (24%).
Desde 2019, el ecosistema de dispositivos compatibles pasó de 21 a más de 150 equipos comerciales. Aunque se trata de un número limitado en comparación con las bandas medias, el organismo espera que a futuro se dé un aumento gradual en el uso de mmWave conforme mejore el ecosistema de dispositivos, se armonice el espectro y maduren los modelos de negocio para redes privadas y servicios de alta capacidad.
Operadores que están invirtiendo en mmWave, por región
El panorama en América Latina
En América Latina, las bandas medias han sido el principal motor de los primeros despliegues de 5G, gracias a subastas realizadas en Brasil, Chile, República Dominicana, México y otros países.
La banda C y 2,600 MHz son las bandas más explotadas en la región, aunque el avance es desigual entre mercados. Sin embargo, el caso de mmWave es distinto.
Sólo algunos países han comenzado pruebas o subastas —Brasil, Uruguay y Chile—, pero no hay redes comerciales plenamente operativas. La GSA advierte que las barreras económicas, los desafíos regulatorios y la prioridad por cubrir zonas más amplias con banda media han pospuesto su adopción.
No obstante, el potencial de mmWave en América Latina es alto, especialmente para el despliegue en zonas urbanas densas con fuerte congestión de espectro; redes privadas para manufactura avanzada, minería y logística; al igual que FWA en zonas sin infraestructura de fibra.
Apagado de 2G y 3G, clave para la disponibilidad de espectro
Los datos de la GSA evidencian que el futuro del desarrollo de las redes de última generación, tanto 5G como eventualmente 6G, requerirán de la combinación de distintas bandas de espectro radioeléctrico.
Para garantizar la disponibilidad de espectro en la región y a nivel mundial, la organización resalta la importancia de avanzar en el apagado de las redes legadas (2G y 3G) a fin de que los operadores puedan acceder a espectro de banda baja y media esencial para la expansión de 4G y 5G.
Al cierre de junio de 2025, 131 operadores en 65 países y territorios han completado o planificado su apagado de redes 2G y 147 operadores en 62 países han completado, planeado o están en proceso de apagado de redes 3G.
Digital Metrics | 254 redes 2G y 3G están apagadas o próximas a apagarse en el mundo
Las empresas de telecomunicaciones a nivel global están acelerando la desconexión de las redes legadas, en algunos casos con el impulso de medidas gubernamentales, lo que muestra una aceleración en el proceso.
Pero los próximos años serán decisivos para los operadores que aún mantienen estas tecnologías, pues la reconversión del espectro y la optimización de redes será clave para sostener la innovación y eficiencia en la conectividad móvil.