Los diputados brasileños aprobaron un proyecto que limita el cobro del Impuesto a la Circulación de Bienes y Servicios (ICMS) sobre las telecomunicaciones en un 17%.
Los diputados brasileños aprobaron el 25 de mayo un proyecto que limita el cobro del Impuesto a la Circulación de Bienes y Servicios (ICMS, por sus siglas en portugués) sobre las telecomunicaciones en un 17 por ciento. La medida será remitida al Senado Federal.
El Proyecto de Ley Complementario (PLP) 211/21 también determina un máximo del 17 por ciento de ICMS sobre bienes y servicios relacionados con combustibles, gas natural, electricidad y transporte público, ya que todos se consideran servicios y bienes esenciales.
El texto aprobado fue del diputado relator Elmar Nascimento (União-BA). Según el suplente, habrá una compensación pagada por el gobierno federal a los estados por la pérdida de la recaudación del ICMS hasta fines de este año. Si bien el proyecto trata de servicios esenciales, el cálculo de las pérdidas tendrá en cuenta el ICMS total recaudado.
“Eso es lo que estamos decidiendo, el valor máximo de la tarifa por lo que se considera esencial según la interpretación de la Corte Suprema”, dijo Nascimento.
El año pasado, el Supremo Tribunal Federal (STF) declaró inconstitucional una tasa superior al 17 por ciento del ICMS en energía y telecomunicaciones, por tratarse de servicios esenciales. Sin embargo, la medida sólo entrará en vigor a partir de 2024, debido al impacto en el presupuesto estatal.
Si pasa pronto por el Senado, el PLP 211/21 deberá anticipar los efectos de la decisión del STF.
La aprobación en la Cámara de Diputados agradó al sector de las telecomunicaciones. En LinkedIn, Daniela Martins, Gerente de Relaciones Institucionales, Gubernamentales y Comunicación de Conexis Brasil Digital, escribió que el impuesto que más pesa en la carga tributaria del sector es el ICMS. “Del 33% al 54% del valor de la cuenta es ICMS, dependiendo de la tasa del estado”, dijo.
En mayo pasado, el entonces presidente de la Anatel, Leonardo Euler de Morais, criticó la carga tributaria brasileña, que es cerca de tres veces el promedio mundial (14%). Además, la complejidad de los impuestos genera inseguridad jurídica en las empresas, lo que termina por alejar las inversiones.