Por Violeta Contreras García y Raúl Parra
La primera contienda electoral de 2022 en América Latina ocurrirá en Costa Rica. El próximo 6 de febrero, la ciudadanía votará entre 25 candidatos y candidatas ―la mayor oferta vista hasta ahora― para elegir a su próximo presidente o presidenta.
Costa Rica no sólo escogerá a su próximo líder de gobierno sino un posible cambio de visión política o la permanencia de la actual democracia (la más estable en Centroamérica), mientras la tendencia en la región ha sido darle una oportunidad a la oposición. A excepción de Nicaragua, el año pasado Honduras, Perú y Chile dieron un vuelco en las urnas para poner a la izquierda en el poder.
A unos cuantos días de la primera vuelta, la gran cantidad y variedad de candidatos, y la desaprobación del actual mandatario, Carlos Alvarado, y su Partido Acción Ciudadana, han generado un alto número de electores indecisos. Las encuestas señalan que ningún aspirante presidencial supera el 20 por ciento de la intención del voto, por lo que parece inevitable llegar a la segunda vuelta.
Un informe del Centro de Investigación y Estudios Políticos de Costa Rica muestra que el 43 por ciento de las personas dispuestas a votar todavía no sabía por quién hacerlo a enero de 2022. Hay casi un millón y medio de ciudadanos que se encuentran indecisos.
Entre la marea de incertidumbre sobre la preferencia electoral, se encuentran dos candidatos punteros y otros seis que se reparten un pequeño porcentaje de las preferencias para distinguirse en el panorama. José María Figueres, del Partido de Liberación Nacional, tiene el 16.8 por ciento de la intención del voto y Lineth Saborío Chavarri, del Partido Unidad Social Cristiana, cuenta con el 15.1 por ciento.
Detrás les siguen Fabricio Alvarado Múñoz del Partido Nueva República (6.9%), José María Villalta de Frente Amplio (5.9%), Rodrigo Cháves del Partido Progreso Social Democrática (5.4%), Ricardo Araya de Costa Rica Justa (1.5%), Eliezer Feinzaig del Partido Liberal Progresista (0.8%), Welmer Ramos del Partido Acción Ciudadana (0.6%) y el resto.
Las propuestas de gobierno de los candidatos destacan ideas acerca de cómo enfrentarán los retos de la pandemia por la Covid-19 para hacer crecer la economía. Además de ese denominador común, al menos los ocho que se posicionan primeros en las encuestas tienen iniciativas y ejes de acción específicos para el desarrollo digital y el sector de telecomunicaciones.
José María Figueres: cerrar la brecha digital
José María Figueres Olsen, del Partido de Liberación Nacional, es el candidato puntero de Costa Rica, ya que tiene el 16.8 por ciento de la intención del voto. En su programa de gobierno, Figueres dedica un apartado a la transformación digital, y apunta que su objetivo en este rubro es acelerar el cierre de la brecha digital y alcanzar una penetración de la banda ancha del 65 por ciento para 2025.
Para ello, propone desplegar fibra óptica con recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) en las zonas transfronterizas y costeras, y garantizar el acceso a los servicios digitales a los habitantes de zonas vulnerables y los nómadas digitales.
Su proyecto de gobierno contempla instalar 200 puntos de acceso Wi-Fi en zonas de atractivo turístico; desarrollar las competencias digitales para mejorar la competitividad del país y reducir la brecha de apropiación y llevar equipos tecnológicos a los centros educativos.
Además, Felgueres busca impulsar la licitación 5G para conectar hospitales inteligentes en zonas rurales, habilitar sandboxes para probar el Internet de las Cosas, ordenar la gobernanza del sector telecomunicaciones para resolver las contradicciones de la reforma parcial previa a la ley general y recuperar el espectro ocioso y subutilizado.
Figueres Olsen, que fue presidente de Costa Rica entre 1994 y 1998, fue el primer mandatario que impulsó la apertura del sector de telecomunicaciones, que se terminó concretando en 2009.
Lineth Saborío: competencia en el mercado telco
Entre las pocas mujeres que figuran en la lista de candidatos y candidatas a la Presidencia de Costa Rica, Lineth Saborío Chaverri es quien, según las encuestas, lleva delantera. Se convirtió en la primera vicepresidenta del país en 2002, y además ha sido ministra en diversas carteras de gobierno como el Ministerio de Justicia y de Planificación y Política Económica.
Ahora, por el Partido Unidad Social Cristiana, Saborío se metió en la contienda electoral que se definirá este fin de semana. En materia digital y de telecomunicaciones, la candidata plantea empujar un clima de negocios que estimule la competencia y la productividad, y un “marco de infraestructura logística, energética y de telecomunicaciones a la altura de los tiempos en calidad y costos”.
Su plan de gobierno indica que mejorará la conectividad y el costo de acceso a los servicios de Internet a nivel empresarial y residencial, con el objetivo de potenciar el teletrabajo, la transformación digital del aparato productivo y la digitalización de las empresas.
Otro de los puntos importantes de su proyecto es que apunta a establecer un modelo de gestión que tenga como pilares a las tecnologías digitales y las telecomunicaciones, impulsando la innovación, investigación y desarrollo.
Lineth Saborío también señala que, de resultar ganadora, su gobierno tomará en cuenta el impacto transversal de las TIC sobre cada uno de los sectores de la economía, incluyendo las grandes industrias, las pequeñas y medianas empresas y a la estructura de gobierno en su relación con la ciudadanía.
También lee: América Latina se decide y confía en 5G: nuevas licitaciones de espectro en México, Colombia y Costa Rica
Fabricio Alvarado: 5G y tecnología satelital
A pesar de que la propuesta del candidato Fabricio Alvarado Múñoz, por el Partido Nueva República, es extensa, contempla muy pocas acciones orientadas al sector TIC y al de las telecomunicaciones.
La más destacada es desarrollar un programa para llevar servicios asequibles basados en fibra óptica a todas las personas, al considerar que esta tecnología es fundamental en el proceso de reactivación económica del país.
Para 5G, la promesa de Alvarado es conectar cada hogar, empresa y escuela con esta tecnología y subastar de inmediato el espectro para las redes de quinta generación. Este último punto no lo detalla en su plan, pero el candidato se ha comprometido con ello públicamente.
También señala que buscará conectar la política sectorial de telecomunicaciones con los esfuerzos de investigación y desarrollo en ciencia, tecnología e innovación; mejorará las competencias digitales de la población, especialmente de mujeres y emprendedores agrícolas, y promoverá un modelo educativo en ciencia y tecnología.
Entre otras acciones, el programa incluye facilitar la inclusión financiera a través de las fintech; fomentar los emprendimientos de base tecnológica; aprovechar las tecnologías satelitales para ofrecer conectividad en zonas remotas y rurales, y crear un proyecto de ciudades inteligentes que integre al gobierno central con las administraciones locales.
Y al igual que varios otros aspirantes presidenciales, Fabricio Alvarado Múñoz cuenta en su llamado Plan Esperanza con una línea de acción en materia de gobierno digital para digitalizar los trámites y los procesos de la administración pública.
José María Villalta: las telecom, un servicio público
Por su parte, el candidato José María Villalta Flórez-Estrada critica, en el plan de gobierno del partido izquierdista Frente Amplio, “las consecuencias negativas de la privatización de la telefonía y el desmantelamiento del modelo solidario de telecomunicaciones sobre los derechos de la población”.
También asegura que la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) “se repliega” y permite prácticas abusivas, por lo que exige revertir esa tendencia. En concordancia con otros países de la región, como Colombia, propone reconocer que las telecomunicaciones son un servicio público.
En el ámbito de la radiodifusión, el candidato de izquierda señala que existe una concentración de frecuencias de espectro radioeléctrico en poder de un grupo reducido de empresas.
Villalta Flórez-Estrada es uno de los aspirantes más prolijos en sus propuestas. Entre las más relevantes, resalta su intención de reconocer constitucionalmente el acceso a Internet y a las TIC como un derecho fundamental, tal como sucede en otros países como México.
Asimismo, plantea revertir la política de cobro de datos móviles por descarga, un mecanismo del servicio de pospago en el que se le cobra al usuario por cada kilobyte descargado y consumido; desarrollar infraestructura móvil en zonas rurales, reducir el costo del servicio de Internet fijo; fortalecer el carácter técnico de la Sutel; trasladar el Fonatel de la Sutel al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) y devolver al ICE la ejecución de los proyectos de conectividad escolar.
José María Villalta también busca crear una nueva Ley de Radio y Televisión, establecer la independencia del Sistema Nacional de Radio y Televisión (Sinart) para garantizar el desarrollo de los medios públicos y comunitarios, además de evitar que las frecuencias de espectro se salgan del control nacional.
Otras de las acciones del candidato presidencial en este ámbito apuntan a poner marcha una red neutra de distribución a cargo del Sinart; cobrar un canon de uso del espectro en radio y televisión; consumar la transición a la televisión y el radio digitales; otorgar acceso gratuito a eventos relevantes en las cadenas de televisión por suscripción; impulsar un proceso de alfabetización digital mediática y desarrollar los mecanismos legales para la protección de los datos personales.
También lee: Pantallazo de lo que ocurre con las estatales telco de América Latina
Rodrigo Chaves: cobertura total 5G
La propuesta más atractiva en el ámbito digital de Rodrigo Chaves Robles, candidato del Partido Progreso Social Democrática, involucra impulsar la cobertura total de las redes 5G, aunque no detalla cuáles serán las acciones que se llevarán a cabo para lograrlo.
En su eje de “Tecnología de punta”, menciona que desarrollará un plan nacional de banda ancha para convertir a Costa Rica en “un centro de conectividad en la región”, para lo cual se aliará con el sector privado para acelerar el despliegue de redes inalámbricas “sin necesidad de un costoso y lento cableado”.
Su plan de gobierno plantea dotar a todas y todos los jóvenes con dispositivos inteligentes, pero “con regulaciones para bloquear el contenido inapropiado”; trabajar en la digitalización de las instituciones y servicios del Estado; promover la inclusión financiera, echando mano de la tecnología; contar con un Expediente Digital Único para el sistema de salud público y privado, y fomentar la educación en ciencia y tecnología.
Chaves Robles también propone que el país tico se posicione como el líder de centros de datos verdes, inaugurando el primero en su tipo en la región que funcione en su totalidad a través de energías renovables.
Rolando Araya: tecnologías emergentes
En materia de transformación digital, Rolando Araya Monge destaca que la economía digital ha propiciado la creación de nuevos empleos en áreas como el Big Data, la Realidad Virtual y Realidad Aumentada, entre otras; por lo que propone reformar el Instituto Nacional de Aprendizaje y modernizar la educación técnica y científica en los colegios costarricenses.
En el marco de lo que denomina Sociedad 4.0, el candidato de Costa Rica Justa (CRJ) propone aprovechar los beneficios de la tecnología de la cadena de bloques para la educación, la creación de empleo y la atracción de inversión.
Araya posee una robusta propuesta respecto al Blockchain: crear una renta básica universal mediante el pago del voluntariado en criptoactivos; promover la minería de criptomonedas con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE); crear incentivos para que las empresas del sector se instalen en el país; la emisión de criptoactivos respaldados por la riqueza natural costarricense y la “tokenización” referente a su superficie boscosa.
Y, específicamente sobre el sector de telecomunicaciones y redes móviles, el plan de gobierno de Rolando Araya señala: “la inversión en infocomunicaciones y, en especial la tecnología 5G, será una condición para el desarrollo de la infraestructura básica, como base para aprovechar la disrupción que vive el mundo”.
Eliezer Feinzaig: subasta 5G y actualización de Fonatel
En su plan de gobierno, el candidato del Partido Liberal Progresista, Eliezer Feinzaig, visualiza que las TIC son esenciales para impulsar el crecimiento económico, la competitividad, la innovación, la educación y la transformación digital del sector público para crear mayor bienestar social.
Por esa razón, propone una serie de acciones para garantizar la conectividad significativa: entre ellas, promover el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones pasiva como la fibra óptica, eliminar barreras a esta implementación a nivel local y brindar permisos de manera más ágil.
También plantea acelerar la asignación de espectro radioeléctrico para impulsar el desarrollo digital, lo cual implicaría rescatar frecuencias ociosas (como las que tiene ICE en la banda de 3.5 GHz) que servirán al despliegue de las redes 5G, y promete iniciar subastas de espectro en el primer semestre de gobierno.
El programa de Feinzaig contiene un eje de digitalización de la sociedad, el cual contempla promover el desarrollo de habilidades digitales; actualizar la política pública y revisar la ejecución del Fonatel, creado para velar por el acceso universal a Internet; así como la alfabetización digital para sectores vulnerables de la población.
Otras de las acciones de Feinzaig apuntan a crear un Consejo Presidencial de Competitividad, Innovación y Tecnología, para aprovechar las capacidades de nuevas tecnologías en el entorno empresarial y las diferentes cadenas de valor; incentivar el crecimiento de startups, y establecer un sandbox regulatorio para explorar nuevos modelos de negocio y atraer inversiones.
Además, la visión digital del candidato atraviesa otras áreas transversales. Por ejemplo, para el sector de salud se plantea expandir el uso de la telesalud y mejorar la interoperabilidad de los sistemas informáticos de las instituciones sanitarias. Y, en general, el candidato se propone digitalizar algunos servicios públicos brindados a la ciudadanía, como los financieros, el acceso a la educación y los trámites burocráticos.
Feinzaig detalla en su apartado de transporte público que presentará un proyecto de ley que regule a las plataformas digitales de transporte compartido y establecerá convenios con empresas como Uber y DiDi para la transmisión de datos respecto a la calidad y características de los servicios que prestan.
Welmer Ramos: 5G sostenible y fortalecer el ICE
En su plan de gobierno, el candidato Welmer Ramos González, del Partido de Acción Ciudadana, incluye un apartado dedicado a las telecomunicaciones y los servicios 5G.
Ramos asienta que “es indispensable continuar con el desarrollo de las plataformas necesarias para asegurar las autopistas de la información, el comercio en línea, la educación a distancia, el acceso al conocimiento, la promoción de la cultura y el esparcimiento, la telemedicina, las aplicaciones en la industria, la pesca y la agricultura”.
Además, propone desarrollar “todas las facilidades que brinda la tecnología 5G”, con un enfoque sostenible que garantice el derecho a la comunicación y a la libre expresión.
En cuanto acciones concretas, Ramos propone fortalecer el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE); aprovechar los recursos del Fonatel para garantizar el acceso a la educación; armonizar los servicios de telecomunicaciones con las políticas sociales y ambientales; actualizar la legislación del sector, y reformar específicamente el marco normativo del Sistema Nacional de Radio y Televisión (Sinart) para salvaguardar su autonomía y estabilidad financiera.
Welmer Ramos representa al partido que actualmente está en el poder en Costa Rica, pero es el último en la lista de la preferencia electoral entre los ocho candidatos aquí analizados.
Aunque la suerte todavía no está echada, será poco probable que Ramos gane las elecciones, pues lo persigue la sombra del descontento con el actual gobierno. Una encuesta de CID Gallup advertía que en 2021 siete de cada 10 ticos desaprobaban la gestión del presidente Carlos Alvarado.
Los claroscuros de una cerrada elección
José María Figueres y Lineth Saborío serán los que probablemente avancen a la segunda ronda. El primero ya fue mandatario de Costa Rica entre 1994 y 1998; ahora quiere regresar a la Casa Presidencial con una visión a favor de la transformación digital, la conectividad universal y la apuesta por la tecnología 5G.
Saborío coincide en estos objetivos pero sin mencionar las redes 5G. La candidata, quien fue vicepresidenta del país en el cuatrienio de 2002 a 2006, orienta su política digital a fomentar la competencia en el mercado de telecomunicaciones y empujar la adopción de las TIC de manera transversal en la economía del país.
Casi todos los aspirantes presidenciales incluyen en sus proyectos de gobierno alguna acción vinculada con la licitación de espectro para el desarrollo de las redes de quinta generación, la promoción del acceso a servicios de Internet y la conectividad, y la digitalización del Estado y los servicios públicos.
Uno de los principales desafíos que quedará, en el ámbito digital, para quien resulte ganador será el diseño de la subasta 5G. Las expectativas están puestas en poder incluir las frecuencias en las bandas de 2.6 y 3.5 GHz, asignadas al Grupo ICE.
El Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) prevé lanzar el concurso público este año o a más tardar el siguiente. Pero dependerá de que el ICE regrese el espectro ocioso que tiene, y de que se llegue a un acuerdo que permita disponer de esas frecuencias radioeléctricas en el corto plazo.
Aunque en su mayoría hay ideas que pretenden impulsar el crecimiento del ecosistema digital y generar bienestar social mediante el uso de tecnologías digitales, también se identifican algunas alertas que, de materializarse, podrían presentar retrocesos para el sector.
José María Villalta, por ejemplo, podría decantarse por acciones para resolver la “privatización de la telefonía”, “el desmantelamiento del modelo solidario de telecomunicaciones” y las prácticas abusivas de Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), a pesar de la existencia de una empresa estatal (Grupo ICE) en el sector en Costa Rica.
En tanto, el candidato Ricardo Araya formula una propuesta para promover la minería de criptomonedas con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la emisión de criptoactivos respaldados por la riqueza natural costarricense.
Si bien estos activos digitales son una tendencia vertiginosa alrededor del mundo, tendrían que analizarse sus impactos en la estabilidad financiera y el medio ambiente en la nación tica antes de implementar cualquier medida.
La ausencia de acciones concretas acerca del futuro del ICE también genera alarma. Los planes de los ocho candidatos apenas hacen alguna mención a la paraestatal, pero sin definir una dirección para rescatarla de los problemas financieros y operativos que enfrenta. En 2020, ICE reportó una pérdida por 110 mil millones de colones, pero hasta la fecha no hay una estrategia para dar un giro a la situación.