Brasil avanza en buena dirección con la subasta 5G no recaudatoria, pero que requiere compromisos de cobertura en el país. Esto será más relevante para las regiones remotas de Brasil, donde no hay conectividad. Sin embargo, aún existen dos grandes barreras para la transformación digital nacional: los altos impuestos y la dificultad de instalar antenas en los municipios, indicó Paulo César Teixeira, CEO de Claro Brasil.
Durante su participación en el Painel Telebrasil, el ejecutivo explicó que el sector de las telecomunicaciones en el país está fuertemente penalizado por los altos impuestos y la compleja matriz tributaria. “Somos vistos como una gran máquina que recauda estos impuestos, que penalizan al consumidor final de bajos ingresos, porque no puede soportar pagar esa tarifa”.
Un análisis de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) muestra que Brasil tiene una de las cargas tributarias más altas del sector, que alcanza el 43.6 por ciento.
“Creo que dependerá de Brasil, dada la perspectiva que tiene del 5G y el desarrollo de la agregación del consumo, que tengamos una reducción gradual de estos impuestos. Esto naturalmente fortalecerá a Brasil, fortalecerá la digitalización y permitirá que las personas menos favorecidas también disfruten de este beneficio”, dijo Teixeira.
El segundo gran desafío es la dificultad de instalar antenas en los municipios brasileños. “Hemos visto que muchos municipios han avanzado, modernizando sus leyes, simplificando procesos y siendo muy ágiles en la aprobación. No obstante, la gran mayoría sigue con una legislación muy antigua y obsoleta, con obligaciones incumplidas, especialmente en las periferias”, explicó.
Mencionó que, en ocasiones, las periferias no cuentan con el ancho mínimo de acera necesario para la instalación de antenas, mostrando que los legisladores desconocen la realidad de la ciudad. “Y nos parece que esto es imperativo, porque si no hay antena, no hay 5G”.