La transformación digital también ha repercutido en las necesidades de conexión que son cada vez más exigentes, con el enorme crecimiento del tráfico de datos y del Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) cada día, donde cada vez más dispositivos están conectados a la red. Esta necesidad de una mejor conexión por parte de los usuarios será satisfecha próximamente.

Según Speedtest Intelligence de Ookla, para los meses de octubre a diciembre de 2021 hubo una diferencia de 120 Mbps, aproximadamente, entre el país cuya conexión móvil de Internet es la más rápida y el país que presenta la más lenta.

Mucho estamos hablando de la capacidad de conexión que nos traerá 5G y los beneficios que nos brindará su baja latencia, por ejemplo. Pero debemos llevar en consideración que la recepción de los datos es tan importante cuanto su emisión, por lo cual necesitamos empezar a hablar de tecnologías complementarias a lo que se está desarrollando en el mercado de telecomunicaciones.

Esta constante evolución de la tecnología también exige una conexión que responda a estos cambios. Por eso, Wi-Fi 7 (estándar IEEE 802.11be) es una clara respuesta, ya que habilitará un Internet mucho más rápido, con mayor fidelidad y menor latencia en un futuro próximo.

La velocidad del ancho de banda promete ser cuatro veces superior a la actual. La velocidad promedio de las conexiones actuales es de 100 Mbps, lo cual implicaría un incremento exponencial a la hora de descargar o cargar archivos y generará un entorno ideal para el streaming, por ejemplo, una práctica que cada vez más se está popularizando, principalmente entre las generaciones más jóvenes.

Otro punto que también observamos cuando hablamos de conexión, es la necesidad de atender diversos dispositivos y hasta usuarios muchas veces con perfiles distintos de uso, lo que implica directamente en la necesidad de procesamiento de cargas de trabajo exigentes, principalmente cuando hablamos de descarga de datos. ¿Quién nunca ha sentido una reducción considerable en la velocidad al conectarse en múltiples dispositivos al mismo tiempo? Muchas veces no necesariamente con tareas altamente demandantes simultáneamente.

La plataforma multi-AP (múltiple punto de acceso) que acompaña esa nueva generación tecnológica en términos del Wi-Fi facilitará la conexión simultánea de múltiples dispositivos conectados a una misma red, lo cual favorecerá directamente al sector empresarial e industrial, dado que permitirá la transmisión de datos y recursos sin ningún tipo de interferencias.

Esta tecnología no sólo favorece el uso de las aplicaciones actuales, sino que también ayudará a la implementación de nuevas aplicaciones como el touch-free control de máquinas y dispositivos. Esto puede ser favorable en distintas áreas de nuestras vidas, a nivel personal, en la industria o en el comercio. Incluso en la salud pública, debido a que los dispositivos, ya sean botones de comandos, sensores o sistemas de algunos tipos de reconocimiento, no requerirán un contacto directo.

Con la evolución de la conectividad, estamos hablando de cambios tecnológicos que van a impulsar la transformación digital. Además de nuevas posibilidades que se van a presentar, estamos hablando de mejoras en lo que ya conocemos también. Por ejemplo, se podrán ver videos en 4K u 8K y esto no será un problema, tampoco comprometerá la velocidad o la calidad del servicio, llegando a experimentar la Realidad Virtual y Aumentada de una manera más fidedigna, conectando múltiples dispositivos sin que se vea afectada la red. Estamos hablando del metaverso que está ganando tanta prominencia últimamente.

Eso será posible porque con los canales de 320 MHz la anchura de banda se duplica, pasando de 8 flujos a 16 flujos espaciales, es decir, que esta tecnología tendrá una mayor cobertura en términos de distancia y potencia.

La conjugación entre la plataforma multi-AP y el ancho de banda de 320 MHz aportará sus beneficios en múltiples escenarios del día a día y fortalecerá las actividades económicas. Eso sin mencionar que, debido a eso, podremos ver la conexión para empresas y grandes industrias sosteniendo cada vez más altas demandas y soportando las tareas de mayor performance y exigencia, que ya no se verán comprometidas como hoy por temas de acceso al ancho de banda.

Asimismo, el usuario final se verá muy beneficiado porque podrá implementar nuevas formas de interactuar con los demás, accederá a mejores videojuegos y podrá utilizar plataformas de streaming y entretenimiento de manera fluida. Además, se generarán mayores facilidades tanto para el teletrabajo como para otras opciones digitales de comunicación.

Wi-Fi 7 tiene una latencia extremadamente baja, inclusive llegando a estar por los microsegundos en tareas simples –lo que funciona como un excelente complemento al 5G.

Asimismo, las pruebas del espectro de Intel para las tareas de alto performance, como videos interactivos, control a tiempo real de dispositivos, robótica móvil y vehículos autónomos, resultaron en una fidelidad de 99 por ciento con un límite de latencia de 50-10 milisegundos.

Las tareas de demanda media, como Realidad Aumentada y Realidad Virtual, herramientas de trabajo y líneas de producción, tienen un límite de latencia de 10-1 ms y una fidelidad de 99.9 por ciento. Esto implica un aumento de la fidelidad de hasta 75 por ciento en comparación con su generación anterior.

Los beneficios de la tecnología de Wi-Fi 7 tendrán a futuro un impacto positivo gigantesco tanto en las actividades económicas como personales, que entrarán a sumarse a los beneficios que Wi-Fi 6E empezará a entregar a partir de 2022 en muchos países. Sin duda, este es uno de los avances que beneficiará a todas las personas en el mundo y permitirá una mejor calidad de vida.