La inversión extranjera directa (IED) global alcanzó 1.6 billones de dólares en 2025, un incremento del 6%, impulsada en buena medida por inversiones en proyectos nuevos de tecnología como Centros de Datos y semiconductores, lo que también ha provocado una reconcentración de estos flujos en un grupo reducido de economías, según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Las economías desarrolladas recibieron 723,000 millones de dólares, un aumento del 11%, mientras que las economías en desarrollo captaron 901,000 millones, apenas 2% más que el año anterior. Excluyendo los flujos a través de centros financieros europeos, el crecimiento real fue del 4% tras dos años consecutivos de declive.
Auge sin precedentes en sectores estratégicos
La infraestructura digital lideró el crecimiento de la IED, con la inversión en proyectos nuevos (greenfield) en el sector aumentando más del 80%, principalmente en Centros de Datos. La inversión anunciada en cinco sectores estratégicos se disparó de 109,000 millones en 2020 a 576,000 millones en 2025, un incremento de más de cinco veces.
Los cinco sectores estratégicos detrás de este aumento son:
- Infraestructura de Inteligencia Artificial (IA) y tecnologías relacionadas, como Centros de Datos, computación en la Nube y ciberseguridad.
- Tecnologías avanzadas y sensibles, incluyendo biotecnología, robótica, tecnologías cuánticas y sistemas espaciales.
- Minerales críticos, como cobre, litio y elementos de tierras raras.
- Tecnologías y servicios de transición energética, donde entran también baterías, vehículos eléctricos, hidrógeno y captura de carbono.
- Semiconductores, incluyendo fabricación de chips, actividades de diseño y equipos de producción.
Tan sólo la infraestructura de IA atrajo 341,000 millones en 2025, convirtiéndose en el segmento más grande por IED. Los semiconductores registraron el crecimiento más acelerado, con una tasa compuesta anual del 54% entre 2020 y 2025, hasta los 148,000 millones de dólares.
Algunos de los proyectos emblemáticos identificados por el estudio, como el Centro de Datos de IA multimillonario que Google planea en India, proyectos de cómputo de IA a gran escala en Emiratos Árabes Unidos y la inversión en infraestructura digital de ByteDance en Brasil, apuntan al surgimiento de nuevos hubs digitales.
Concentración geográfica y brechas crecientes
Sin embargo, estas inversiones de hiperescala permanecen concentradas en un número relativamente pequeño de países que cuentan con la infraestructura necesaria, capacidad energética y escala de mercado requeridas.
“La inversión global está aumentando nuevamente, pero se está volviendo más concentrada, más selectiva y menos accesible para muchos países en desarrollo”, advirtió Pedro Manuel Moreno, secretario general interino de UNCTAD.
Aunque las economías en desarrollo han triplicado su inversión greenfield en la economía digital desde 2000, su participación en la inversión digital global se ha mantenido sin cambios en poco más de un tercio, indicando una transición estructural más lenta hacia la inversión digital comparada con las economías desarrolladas.
Los desequilibrios regionales son pronunciados. Asia en desarrollo domina los flujos de inversión digital, tanto como destino principal como fuente líder de capital, mientras que África, particularmente los países menos desarrollados (PMD) de esa región, captura sólo participaciones marginales.
Declive en sectores tradicionales
Paralelamente, la inversión greenfield anunciada en manufactura fuera de los sectores estratégicos cayó 17% entre 2015-2019 y 2021-2025. La UNCTAD advierte que este declive afectó sectores como agronegocios, bienes de consumo, textiles y equipo de transporte tradicional, industrias que históricamente han ofrecido a los países en desarrollo puntos de entrada a las redes globales de producción.
Asimismo, mientras la inversión en Centros de Datos se ha disparado, “la inversión en infraestructura central de conectividad TIC se ha estancado o declinado en muchas regiones en desarrollo. Expandir la capacidad de procesamiento de datos sin mejoras paralelas en conectividad arriesga profundizar las brechas digitales”, advierte el estudio.
Sin embargo, las cifras acumuladas de la UNCTAD revelan que el valor de los proyectos nuevos anunciados en telecomunicaciones y servicios de información conexos casi se duplicó en las economías en desarrollo, alcanzando 123,000 millones de dólares, mientras que el número de proyectos aumentó 5%. En los países menos adelantados (PMA), los proyectos de telecomunicaciones anunciados se duplicaron desde un nivel relativamente bajo de 600 millones de dólares en 2024 a 1,200 millones de dólares en 2025.