Pat Gelsinger se mantiene optimista respecto a regulación de IA
El CEO de Intel señala que uno de los principales desafíos es el uso de contenido de terceros para el entrenamiento o inferencia de los grandes modelos de lenguaje, por lo que la regulación deberá definir las condiciones de su uso.
Pat Gelsinger, CEO de Intel, se mostró optimista respecto a la posible regulación de Inteligencia Artificial (IA), ya que el valor económico potencial será suficiente para motivar la búsqueda de una solución, aunque reconoció que la tecnología siempre irá a un ritmo más acelerado que la regulación.
Gelsinger inició su presentación en el CES 2024 afirmando que él es un “optimista tecnológico”, al considerar que la tecnología es neutral y su impacto depende de cómo se usa. Aunque reconoció que el acelerado avance de la IA representa un reto que el ecosistema debe resolver.
“La tecnología se mueve más rápido que los productos, los productos más rápido que los negocios y los negocios se mueven más rápido que la regulación, por lo que la regulación está siempre corriendo detrás tratando de ponerse al día con las implicaciones de la tecnología”, afirmó.
Y consideró que conforme el sector tecnológico tiene una influencia cada vez más amplia y el mundo se vuelve más digital, “nos incumbe participar en los debates políticos de los marcos regulatorios para que ayudemos a cerrar esa brecha, que la regulación esté en su lugar”.
Al ser cuestionado sobre si la regulación puede ser confiada a las empresas, señaló que también existen otros sectores como la comunidad académica que pueden ayudar a que la IA sea ser abierta, accesible y explicable.
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Explicó que uno de los principales desafíos es el uso de contenido de terceros para el entrenamiento o inferencia de los grandes modelos de lenguaje (LLM), por lo que la regulación deberá definir las condiciones de su uso. A diferencia de otros servicios como la búsqueda, que sólo apuntaba a la ubicación del contenido, la IA requiere compactar parte del Internet para hacer inferencia, por ejemplo.
Recientemente, The New York Times presentó una demanda en contra de OpenAI en la que acusó que la compañía utilizó su contenido sin autorización para el entrenamiento de ChatGPT. Al respecto, Gelsinger alertó que seguramente se presentarán demandas similares, en múltiples jurisdicciones, pero que ayudarán a consolidar un marco regulatorio adecuado conforme se resuelven cada uno de los casos.
En ese sentido, el directivo aseguró que se mantiene optimista, al considerar que la IA ya ha demostrado casos de uso con gran creación de valor económico, con un impacto de hasta 10 veces en la productividad, por lo que “el mundo estará motivado para resolverlo”.
En cuanto a la estrategia de Intel alrededor de la Inteligencia Artificial, Gelsinger reiteró su visión sobre la importancia de impulsar el procesamiento de cómputo en el Edge para acercar la tecnología a cualquier usuario, sin tener que depender de la Nube o realizar una gran inversión en infraestructura para poder aprovechar los beneficios de la nueva tecnología.
El directivo apuntó a tres leyes que impulsarán el Edge: la primera es física, al ser más óptimo hacer inferencia de forma local que llevarlo todo a la Nube; la segunda es la ley de la tierra, ya que se tiene que cumplir con cierta regulación como la soberanía de datos; y la tercera, económica, al ser menos costoso realizar inferencia de forma local.
A su vez, confió en que su nueva línea de chips con unidades de procesamiento neural (NPU) permitirán a Intel ser líder en IA en términos de volumen, participación y productos.