El ex CEO de Orange, Didier Lombard, y la compañía francesa fueron declarados culpables de “acoso moral” que provocó una serie de suicidios durante la reestructuración del operador hace una década.
El tribunal francés condenó a Lombard a un año de cárcel, de los cuales ocho meses fueron suspendidos, y a una multa de 15 mil euros. Mientras que Orange también deberá pagar una multa de 75 mil euros.
Lombard, su ex mano derecha Louis-Pierre Wenes, y el director de recursos humanos Olivier Barberot, fueron acusados de liderar una “política de desestabilización”.
La causa surgió después de la muerte de 19 trabajadores de la entonces France Telecom, a fines de la década del 2000. En ese momento, el antiguo monopolio estatal realizó una campaña para eliminar 22 mil empleos y redistribuir otros 10 mil.
Según los fiscales, hubo métodos empleados en la reestructuración, como formas de alentar a los trabajadores a renunciar o aceptar la reasignación, que desencadenaron 19 suicidios, 12 intentos de suicidios y ocho casos de depresión grave.
Orange reconoció previamente el sufrimiento expresado por las víctimas y admitió errores de administración en la implementación del plan de reestructuración.