Google recibió una demanda antimonopolio del Departamento de Justicia de Estados Unidos en unión con 11 estados, por violación de la ley al usar su poder de mercado para enfrentar a sus rivales.
El senador republicano Josh Hawley acusó a Google de conservar el poder a través de “medios ilegales”, calificando la demanda como “el caso antimonopolio más importante en una generación”.
Esta demanda responde a un breve acuerdo entre el gobierno y los demócratas progresistas. La senadora Elizabeth Warren tuiteó el mes pasado: #BreakUpBigTech, solicitando “acción rápida y agresiva”.
Esta acción apunta a verse como un gesto político, pues cumple la promesa hecha por el Presidente Donald Trump a sus partidarios de hacer que las empresas rindan cuentas por sofocar las voces conservadoras. Las acciones de Alphabet subieron 1 por ciento después de la noticia, con algunas dudas sobre si los legisladores realmente se unirán y tomarán medidas.
Neil Campling, jefe de investigación de medios tecnológicos y telecomunicaciones de Mirabaud Securities en Londres, señaló que “Google ya tiene posición de monopolio, ha invertido miles de millones en infraestructura, Inteligencia Artificial, tecnologías, software, ingeniería y talento, por lo que no se puede simplemente relajar una década de progreso significativo”.
Podrían surgir más demandas, ya que los 11 estados tienen fiscales generales republicanos que están llevando a cabo investigaciones amplias sobre los negocios y la publicidad digital de Google. Esta demanda surge un año después de que el mismo Departamento y la Comisión Federal de Comercio iniciaran investigaciones antimonopolio sobre Amazon, Apple, Facebook y Google.