Necesaria una política industrial y que servicios de telecomunicaciones atiendan verticales
Ciudad de México. Existe una gran oportunidad en empresas de otras industrias distintas a las telecomunicaciones, con más activos, datos y dispositivos conectados en la región, por lo que es necesario que los operadores adapten su mensaje y sus servicios a ellas, coincidieron David Santibáñez, CEO de Moabits, y Onofre Tamargo, cofundador y director General de S4IOT, durante el panel ‘Se acabaron los calentamientos: Monetizando 5G en condiciones de partido real’, organizado en el marco del M360 de GSMA.
Tamargo advirtió que, actualmente, hay muy poca visibilidad del día a día. Como ejemplo citó a un distribuidor de gas, que no conoce de telecomunicaciones y lo único que necesita es saber qué tan lleno está el tanque. “Tenemos que adaptar nuestro mensaje a esas industrias que no son especializadas”, aseveró, y dijo que tanto el dato y su interpretación, como la escalabilidad, son claves para lograr la monetización de 5G.
Santibáñez secundó el punto. Es complejo operar los servicios para estas empresas: darles las herramientas, la simplicidad y la capacidad operativa para realizar esos despliegues a escala.
Por ello, ambos exhortaron a habilitar y conocer mejor a otras industrias verticales y enfatizaron que la clave está en la colaboración, tejer alianzas con otros partners y brindar un servicio a las empresas, en vez de poner la conectividad como el primer freno.
Cobertura no es suficiente; se requiere una política industrial
Por su parte, Edgar Olvera, socio de Greenberg Traurig, explicó que, para que la transformación digital prospere, hay una serie de factores que tienen que conjuntarse : por un lado está el gobierno y, por otro, el ecosistema, y debe haber colaboración entre ambos. El abogado explicó que las autoridades tienen la responsabilidad de que los funcionarios de los gobiernos sepan, estén informados, hablen con la industria y actúen en consecuencia; mientras que al mercado le corresponde hacer las inversiones y desplegar la infraestructura.
Asimismo, Olvera hizo un llamado a que el gobierno participe en la demanda estructurada, ya que advirtió que ha dejado de ser un gran consumidor de tecnología, podría ser un gran comprador e impulsor y, en última instancia, colaborar en los sandboxes regulatorios.
En cuanto a la regulación, dijo que en América Latina 5G está siendo afectado por los altos costos del espectro, por lo que hay que reducirlos. Arguyó que una política enfocada únicamente en la cobertura no es adecuada ni sirve, y por ello, el gobierno tiene que cambiar el enfoque de la conectividad, ir más allá y avanzar hacia una política industrial. “Hoy, lamentablemente, está a medias”, advirtió, por lo que argumentó que tiene que impulsarse con políticas diferenciadas.
Esta segunda política con un enfoque industrial debe fomentar la productividad, la eficiencia y la competitividad. “Estamos hablando de zonas cubiertas que necesitan un impulsor estratégico que permita que otras industrias puedan desarrollarse; no bastaría únicamente la reducción del costo del espectro. Los incentivos tienen que cambiar”, enfatizó Olvera.
En ese sentido, dijo que hay tres riesgos para los operadores que no sigan esta visión:
- Que 5G se convierta en un commodity: una mayor capacidad de red con el mismo costo ejercería presión sobre las inversiones y la rentabilidad y podría ocasionar que capital migre a otro sector, donde sea más rentable.
- Pérdida de la competitividad.
- Migrar el pensamiento para convertirse en plataformas y colaborar con otros jugadores, ya que el valor tiende a subir y trasladarse hacia terceros.
Finalmente, Santibáñez asentó que IoT (Internet de las Cosas) es el pilar de todo lo que viene con la Inteligencia Artificial y auguró que, en un futuro, desarrollarán soluciones que ya no son solo para personas, sino para agentes.