El nuevo paradigma para el éxito del espectro en América Latina

Ciudad de México. En el marco del M360 y el CLTD 2026, líderes de la industria y reguladores coincidieron en que el éxito del despliegue de 5G y las tecnologías futuras en la región depende de un cambio drástico en el paradigma de gestión del espectro radioeléctrico.

Las licitaciones ya no deben ser vistas como herramientas de recaudación fiscal, y, en su lugar, impulsarse como catalizadores de inversión y conectividad social.

Certidumbre y sostenibilidad: base de la inversión

Para los operadores, el éxito de licitar espectro para redes de nueva generación no reside en la asignación del recurso en sí misma, sino en las condiciones económicas y legales que acompañan el proceso.

José Gutiérrez, director senior Legal y de Regulación de Liberty Latin America, señaló que la estabilidad es el primer requisito para cualquier despliegue de infraestructura.

“Ciertamente el capital se invierte en la certidumbre de los valores, sin duda alguna”, aseguró.

Gutiérrez advirtió que el mercado está enviando señales de consolidación estructural, como se ha visto en casos donde la cantidad de participantes en un mercado se reduce de 3 a 2 para buscar sostenibilidad en el largo plazo.

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Por su parte, Santiago Pardo, vicepresidente Asuntos Corporativos y Gobierno de COMCEL América Móvil, subrayó que un precio incorrecto del espectro o la falta de este se traduce directamente en servicios deficientes.

Según Pardo, el beneficio real de una subasta se obtiene después de la asignación, cuando los jugadores ejecutan la infraestructura y reactivan la economía.

“Lo único que va a hacer [el costo elevado o la falta de espectro] es que no haya buenos servicios ni mejores servicios, ni se aproveche para la tecnología”, sentenció Pardo.

México y la hoja de ruta de la CRT

Marisol Nava, directora general de Licitaciones de Espectro de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), presentó los avances y planes del nuevo regulador mexicano.

Actualmente, México registra una penetración de 5G cercana al 35% de la población, concentrada mayoritariamente en centros urbanos densos.

Para 2026, Nava destacó que la CRT ha diseñado un plan nacional de licitaciones que rompe con la inercia de procesos esporádicos e incluye tres frentes:

 1. Necesidades industriales: enfocado en conectividad específica para la transformación digital de sectores productivos.

 2. Servicio de microondas: destinado a fortalecer el transporte de datos y aliviar costos en la compleja geografía de México.

 3. Banda ancha: retoma esfuerzos previos con nuevos habilitadores legales para incentivar la participación.

La funcionaria también resaltó la implementación de las “obligaciones de hacer”, un mecanismo previsto por la ley que permite acreditar el pago de derechos de espectro mediante la inversión directa en cobertura. 

“Este mecanismo está previsto en la ley por primera vez, es un cambio muy importante porque permite un pago que no es en efectivo, es un pago que se hace con inversión“, explicó.

México es uno de los países con el espectro más caro de América Latina. Incluso, esta situación ha influido en buena medida en que se hayan dado algunas devoluciones de frecuencias radioeléctricas por parte de los operadores. El caso emblemático es el de Movistar, que hoy opera como un Operador Móvil Virtual y usa el espectro de AT&T.

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Espectro, catalizador de inclusión digital

Desde la perspectiva de la industria, César Funes, vicepresidente de Marketing de Huawei para América Latina, recordó que el espectro es el motor de la inclusión digital para toda la sociedad, no sólo un activo de los operadores.

De acuerdo con Funes, la evolución hacia el 5.5G y eventualmente 6G requerirá canales de espectro significativamente más amplios, pasando de los bloques actuales a anchos de banda de 100, 200 y hasta 400 MHz.

En este sentido, identificó dos bandas clave para el futuro de la región: 600 MHz para extender la cobertura y 6 GHz para la capacidad y evolución de las redes móviles.

Funes instó a los reguladores a poner a disposición este espectro a precios correctos para evitar el rezago tecnológico que aún persiste en algunas zonas de la región.

La fórmula del nuevo paradigma

Los ponentes del panel concluyeron que el equilibrio entre los objetivos fiscales y los incentivos a la inversión es posible si se adopta una visión de largo plazo.

La “fórmula del éxito” discutida en el CLTD 2026 contempla precios orientados a la inversión en lugar de al recaudo inmediato; certidumbre jurídica para atraer capital a largo plazo; simplificación administrativa para reducir costos de despliegue; así como flexibilidad en las obligaciones, permitiendo que los operadores elijan compromisos que hagan sentido a sus modelos de negocio.

En palabras de Marisol Nava, el valor del espectro debe reflejar la heterogeneidad de los actores y necesidades del país, funcionando como un habilitador y no como un obstáculo para el desarrollo.