La conectividad es una línea de vida en tiempos de crisis: Kimberly Brown

Ciudad de México. Ante el aumento de desastres naturales y climáticos, América Latina enfrenta el desafío de fortalecer los sistemas de alerta temprana, afirmó Kimberly Brown, Head of Mobile for Humanitarian Innovation de la GSMA.

En el marco del M360 y el CLTD 2026, la experta destacó que las redes móviles se han convertido en infraestructura crítica para la protección civil y la gestión de emergencias, en un contexto donde las inundaciones, tormentas, terremotos y otros fenómenos extremos son cada vez más frecuentes y severos.

La conectividad es una línea de vida en tiempos de crisis”, aseguró Brown. La ejecutiva explicó que la expansión de la cobertura móvil —que hoy alcanza al 96% de la población mundial— ha transformado los teléfonos celulares en el principal canal para recibir información crítica durante emergencias.

Según Brown, existen actualmente 5,800 millones de suscriptores móviles en el mundo, lo que convierte a las redes de telecomunicaciones en una herramienta clave para salvar vidas.

América Latina, entre las regiones más vulnerables

Brown subrayó que América Latina y el Caribe se encuentran entre las regiones más afectadas por desastres naturales. En los últimos 20 años, más de 200 millones de personas han sufrido el impacto de estos eventos, puntualizó.

“No sólo están las pérdidas humanas y de vivienda; también hay costos económicos y pérdida de productividad”, señaló.

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En ese contexto, sostuvo que la resiliencia no depende únicamente de la respuesta posterior al desastre, sino de la preparación previa y de la capacidad de alertar a la población con rapidez y precisión.

La especialista hizo referencia a los recientes acontecimientos ocurridos en México. En las últimas semanas, ocurrió un sismo y un simulacro nacional de alertamiento. A su juicio, ambos eventos evidenciaron la importancia que la población otorga a la confiabilidad de estos sistemas.

“Eso realmente centró la importancia que la gente pone en asegurar que estos sistemas estén funcionando”, comentó.

Transmisión celular gana relevancia

Brown explicó que la tecnología de transmisión celular o Cell Broadcast es considerada actualmente una de las herramientas más efectivas para alertar a millones de personas de manera simultánea y prácticamente instantánea.

Este tipo de tecnología permite enviar mensajes masivos sin verse afectada por la congestión de las redes móviles, un problema común durante emergencias, subrayó.

“Puede alcanzar a millones de personas en segundos, sin impactos por la congestión de la red”, aseguró.

Además, destacó que las alertas pueden recibirse incluso por personas que no son clientes locales de un operador, como turistas o viajeros internacionales.

Sin embargo, Brown advirtió que el despliegue global todavía es limitado. Actualmente, sólo 45 países cuentan con sistemas de transmisión celular plenamente implementados.

“Cuando miramos la frecuencia y la prevalencia de desastres, vemos que hay un enorme número de trabajo que debe ser hecho”, afirmó.

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México, Chile y Argentina, referentes regionales

Durante su participación, Brown reconoció los avances de varios países latinoamericanos en materia de alertamiento temprano, particularmente México, Perú, Chile y Argentina.

En el caso de Chile, destacó que la GSMA publicó recientemente una investigación sobre su sistema nacional de alertas, el cual llamó la atención por su nivel de coordinación institucional y sus pruebas diarias de funcionamiento.

“Estábamos muy fascinados con la oportunidad de aprender sobre el test de sistema diario, que es bastante excepcional por parte de los estándares internacionales”, dijo.

Respecto a Argentina, Brown resaltó el compromiso del país para utilizar fondos de servicio universal en el despliegue de sistemas de alerta pública, una decisión que calificó como poco común a nivel internacional.

“Sólo hemos visto dos países del mundo hacer esto: Tailandia y el compromiso en Argentina”, explicó.

Pero, entre los retos, el financiamiento continúa siendo una de las principales barreras para desarrollar este tipo de infraestructura, especialmente en regiones vulnerables como las islas del Pacífico, donde la GSMA trabaja actualmente con operadores, gobiernos y reguladores.

Coordinación e inclusión

Kimberly  Brown enfatizó que los sistemas exitosos comparten tres elementos fundamentales: colaboración entre sector público y privado, coordinación institucional clara y diseño inclusivo.

“Vemos a todos los diferentes jugadores en el ecosistema unirse y jugar su parte”, sostuvo.

También destacó la relevancia del llamado Protocolo de Alerta Común, un estándar internacional que busca homologar los mensajes de emergencia en distintos canales para aumentar la confianza y reacción de la población.

“Encontramos que cuando hay una emergencia, la gente no reacciona hasta que ve la alerta en varios lugares”, explicó.

Por ello, la GSMA promueve estrategias multicanal que integren redes móviles, radio, televisión y sirenas, además de mecanismos adaptados para personas con discapacidad, poblaciones analfabetas o comunidades que hablan distintos idiomas.

“Hay un montón de innovación ocurriendo para asegurarnos de que la información pueda alcanzar a todo el mundo”, concluyó Brown.