Mundial (de startups) 2026: América Latina compite y muy bien

Doce de los ecosistemas más dinámicos del mundo se encuentran en América Latina. 

São Paulo, Río de Janeiro, Curitiba y Belo Horizonte en Brasil; Ciudad de México y Monterrey en México; Bogotá y Medellín en Colombia; Santiago en Chile y Buenos Aires en Argentina se clasifican entre los 200 líderes, según el recientemente publicado Startup Ecosystem Report 2026 de la consultora StartupBlink

Este ranking combina miles de datos sobre la actividad, calidad e impacto de los ecosistemas emprendedores, incorporando indicadores relacionados con startups, inversión, infraestructura de innovación, entorno empresarial, capital humano y universidades, preparación digital y conectividad internacional.

Para que vean la fortaleza, piensen que São Paulo le compite de tú a tú a Miami y Shenzhen; Bogotá a Osaka y Manchester; Santiago de Chile y Ciudad de México a Doha y Bangkok; Buenos Aires a Cambridge; y Medellín, que ha registrado uno de los avances más sobresalientes en el último año, a Kyoto. 

Sin duda, todavía se necesitan avances adicionales en América Latina en políticas productivas e incentivos a la innovación y cerrar la brecha de inversión en infraestructuras físicas, tecnológicas y de capital humano. 

Pero, como es habitual en esta columna, hay que celebrar que la región está mostrando un dinamismo creciente en startups y una mayor diversificación de ecosistemas. Este impulso es particularmente visible en sectores donde América Latina ha desarrollado sólidas capacidades regionales como fintech, comercio electrónico, logística, movilidad, agroindustria, innovación climática y alimentaria.

Los ecosistemas de startups no sólo son un semillero de empresas, también generan una demanda intensiva de Nube, cómputo, procesamiento de datos y servicios de IA. 

Allí aparece una oportunidad estratégica para América Latina. 

La dotación de recursos naturales y energías renovables, la expansión de redes de fibra y una población joven y cada vez más formada podrían permitir el desarrollo de corredores regionales de infraestructura computacional y materializar, por fin, el anhelo de que la región sea no sólo usuaria, también protagonista de la revolución de la IA.

Como todos los lectores de DPL News saben, estamos a unas semanas del Mundial de fútbol de México/EE.UU./Canadá. 

La verdad es que yo soy más del Atleti de Madrid que seguidor de la selección. En esto, parece que la región también lo es, y compite muy bien con sus ciudades en el mundial de startups.

¿Se imaginan el potencial de desarrollo social y económico de América Latina movilizando ese ecosistema e incorporándolo a un Green AI Valley de Centros de Datos y computación, impulsados con energías verdes y renovables, desde el Río Bravo hasta la Patagonia?