viernes, septiembre 30, 2022
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México | El espectro que Movistar devolvió al IFT irá a concurso en la primera licitación 5G

El Economista Nicolás Lucas

Telefónica Movistar cerró junio con la devolución del último paquete de frecuencias de espectro que utilizaba para la prestación de sus servicios de telefonía e Internet móviles en la región celular 2 de Sonora y Sinaloa, y con esta acción terminó de deshacerse de todas sus señales radioeléctricas que poseía en México para enfocarse en el uso de la red de AT&T como uno de sus insumos esenciales para seguir comercializando sus servicios en el país, después de un convenio firmado entre ambas compañías en los últimos días de 2019.

En ese año, Telefónica anunció que gradualmente, entre 2019 y 2022, iría desprendiéndose de todas las frecuencias radioeléctricas para comunicaciones celulares que había comprado aquí en el pasado. Se trababa entonces de una devolución de distintos bloques de espectro en tamaño y con diferente cobertura territorial que regresarían a posesión del Estado mexicano por lo oneroso que resultaba a Movistar explotarlos.

La compañía dijo que se ahorraría hasta 5,000 millones de pesos a partir de octubre del 2022 por el convenio con AT&T y el gobierno ya dejó de percibir unos 550 millones de dólares anuales por los pagos de derechos que Movistar estaba obligada a pagar por usar las frecuencias.

Movistar ha dejado ahora disponible diversas frecuencias en las bandas de 850 MHz, en los 1.9 GHz (PCS) y en los 2.5 GHz. Son bloques con tamaños de 10, 20 o 40 Megahertz y con alcance nacional o regional, y todavía de mayor tamaño y para Internet de alta velocidad o llamadas celulares con amplia cobertura, según la región celular donde se ubiquen.

Las frecuencias retornadas son aquellas designadas para comunicaciones celulares, pues Telefónica Movistar todavía cuenta con señales en otras bandas como en los 7, 10, 15, 18, 23 y 38 GHz para mantener en estado óptimo sus operaciones. Pero las anteriores, las de 850 MHz, 1.9 GHz y 2.5 GHz, volverán a colocarse en el mercado en nuevos procesos licitatorios para desarrollar distintas áreas de servicio y operadores de carácter regional.

En principio, las frecuencias que Telefónica Movistar ya devolvió en la banda de 850 MHz, diversos bloques regionales de 20 y 21 MHz de ancho de banda y que cubren el 51% de México, se concursarán en la venidera Licitación IFT-12, sea para crear servicios de quinta generación (5G) o para que los operadores crezcan las coberturas de 4G-LTE ya existentes, afirmó Alejandro Navarrete Torres, director de la Unidad de Espectro Radioeléctrico del Instituto Federal de Telecomunicaciones:

Tras la devolución de toda su banda de 2.5 GHz, Telefónica contaba todavía con el 8.3% de todas las bandas disponibles en México para comunicaciones celulares, si se contabilizaba su tenencia en 850 MHz y PCS… Con el último paquete devuelto en junio, ¿queda en ceros la compañía en cuanto espectro y no puede quedar en desventaja por no contar con señales propias?

—Telefónica tiene todavía concesiones en otras bandas; algunas son para enlaces, para punto a punto; para sus operaciones. Pero las que terminó de devolver en junio están en los 850 MHz, en PCS y 2.5 GHz.

Movistar ha dicho que su convenio establecido con AT&T, que no es exclusivo, le permite ir compitiendo por separado y con ofertas diferenciadas y que todas las nuevas ampliaciones de cobertura y de tecnología que logre AT&T con su red también va a beneficiar a los usuarios de Telefónica. Movistar creció sustancialmente su cobertura con este convenio y los usuarios se vieron favorecidos. Pero estos altos costos del espectro lo convierten en un desincentivo y una barrera artificial para los operadores.

¿Es posible que algunas de estas bandas estén en tiempo de integrarse todavía al Programa Anual de Uso y Aprovechamiento de Bandas de Frecuencias del año 2023 y que alguien las compre?

Sí, es posible. De hecho, el espectro que ya devolvió Telefónica en la banda de los 850 MHz son frecuencias que estamos pensando incluir en la Licitación IFT-12, que es la licitación que va a traer con otras bandas los futuros servicios de 5G. Ellos, Movistar, tenían espectro en las regiones celulares 1-4 y ese es el mismo espectro que ésta propuesto, que tenemos contemplado para ser incluido en la IFT-12.

Nosotros ya teníamos la disponibilidad de este espectro, porque la renuncia de Movistar se dio desde 2019 con efectos a diferentes fechas; a 2020, 2021 y ahora a junio de 2022. No era una especulación, sino que ya era una realidad que íbamos a contar con ese espectro y así lo proponemos. Cierto es que para junio del 2022, Telefónica terminó de devolver los 20 MHz que le faltaban en la región 2; eran los últimos que estaban  pendiente de devolver y a partir de julio ya están completamente disponibles.

En cuanto las bandas de PCS y 2.5 GHz, esas aún no han sido consideradas en un programa anual de banda de frecuencias, pero pudiera ser, pudiera ser, y lo que determine el pleno de IFT e incluirlas en el Programa Anual de Uso y Aprovechamiento de Bandas de Frecuencias del año 2023. Pudiera ser.

Con el resultado de la pasada Licitación IFT-10… ¿De qué manera pudiera colocarse ese espectro de 850 MHz para dotarlo de mayor atractivo ante los operadores interesados, nuevos y actuales?

—Nosotros ya estamos evaluando diferentes esquemas que incluyen los tamaños de bloques que se van a licitar y las coberturas geográficas que se pueden considerar; pueden ser estos bloques de coberturas regionales o nacionales.

El espectro que se puso a disposición del mercado en los 800 MHz fue en función de las Áreas Básicas de Servicio (ABS), en lugar de bloques regionales o nacionales y esto fue con la intención de promover la entrada de nuevos jugadores regionales o locales.

Esta dinámica la vamos a seguir promoviendo. Creemos que está claro que los grandes operadores tienen el espectro que necesitan en esas bandas bajas de 800 MHz y 850 MHz, porque así lo demostraron en la pasada Licitación IFT-10; porque no se llevaron más que lo que estrictamente necesario. Si todo ese espectro lo ponemos como un solo bloque a nivel región celular, pudiera ser poco atractivo, porque no habría interés de nuevos actores nacionales. Pero estos potenciales nuevos actores pequeños y locales van a tener interés mayor de participar si las regiones geográficas son más acotadas, de manera que las inversiones por pago de derechos como despliegue de infraestructura son menores.

¿Qué tanto, más allá de las ABS, se puede “fraccionar” una frecuencia para hacerla preciada a ojos de los operadores y qué tan posible es que las bandas que fueron de Movistar en 2.5 GHz acaben así?

—Como están definidas las regiones geográficas, de lo más grande a lo más chico, una sería cobertura nacional, la siguiente es región celular y luego vienen las 65 Áreas Básicas de Servicio, y todavía más abajo en división están los 2,446 municipios del país. Ahí es donde tenemos un área de oportunidad. Me refiero a que en el futuro se pudieran contemplar regiones intermedias, entre una ABS y un municipio, y esto pudiera ser útil para seguir promoviendo la entrada de nuevos actores muy locales. Pero sí tenemos que tener cuidado en que las regiones geográficas sean del tamaño y convivencia adecuada para proporcionar el servicio sin interferencias.

Teniendo cuidado en cómo se puede todavía subdividir una ABS en regiones aún menores y considerando las cuestiones socioeconómicas y de interoperabilidad técnica, es posible que en un futuro podríamos tener una nueva subdivisión que permita el acceso a prestadores de servicio de menor tamaño y más locales. Esa parte de actores nacionales ya tenemos y con esas dimensiones, y no parece que vaya a haber más interesados en querer competir contra AT&T y Telcel.

Para no tener una actuación unilateral, se pueden poner bloques mínimos de 5 más 5 Megahertz en diferentes regiones y dejemos que el mercado tome lo que necesita. Pongamos como ejemplo una región donde un operador necesita 5 más 5 MHz, pues se lleva 10 Megahertz, pero otros dicen que se llevan dos bloques de 5 más 5 MHz por cuestiones de mercado. Entonces tenemos que tener cuidado de que haya una diversidad de tamaños y coberturas geográficas que le permita al mercado tener flexibilidad para escoger lo que convenga a su plan de negocios. Las bandas de 2.5 GHz y de PCS es una posibilidad de que tendrán que evaluarse así.

¿Sigue firme la intención del IFT respecto a que la Licitación IFT-12 empieza su vida en noviembre de 2022?

—Estamos ya en la etapa de diseño. Estamos viendo para las diferentes frecuencias cuáles serían los tamaños de bloques y las coberturas que se van a poner a disposición del mercado. Ya tenemos un primer ejercicio que estamos trabajando al interior de la Unidad de Espectro Radioeléctrico. El principio es que haya una oferta diversa en tamaños de bloques de espectro y coberturas geográficas.

Por ejemplo, en la banda de 600 MHz estamos pensando… Allí tenemos 35 MHz de subida y 35 MHz de bajada, en total 70 Megahertz. Podríamos disponer de tres bloques nacionales: dos bloques de 10 MHz nacionales y uno de 5 MHz más 5 MHz regional y luego dos bloques de 5 MHz más 5 MHz en Área Básica de Servicio, como para jugar un poco con la oferta en dimensión geográfica y cantidad de espectro para que haya una oferta, en términos culinarios un menú que promueve la mayor concurrencia posible.

Y trabajamos con la Secretaría de Hacienda para que los costos del espectro no representen más una barrera artificial a la entada de nuevos operadores y por eso ya hicimos propuestas para que se modifique Ley Federal de Derechos. No queremos que esta sea dedicada una licitación a sólo dos grandes operadores.

¿Confía en que a pesar del ingenioso diseño para colocar más fácilmente bandas, esa IFT-12 para 5G no quede deslucida como la IFT-10?

—Pues 5G no nada más se trata de servicios para personas. Se trata también de espectro para servicios, como para Internet de las cosas (IoT); para comunicaciones máquina-máquina; de espectro para vehículos conectados y de espectro para cubrir diferentes expectativas, no sólo para personas, sino para procesos industriales, para telemedicina o teleeducación.

Confiamos porque no tenemos vetado a nadie interesado en participar y la banda de 3.5 GHz, a concurso, es la banda que está teniendo mayor despliegue con 5G y si finalmente conseguimos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes agregar espectro en los 3.3 GHz, esa licitación seguramente sería bastante atractiva, porque hay valores del ecosistema tecnológico y más de 40 países que ha elegido ese rango para 5G. En 3.5 GHz hay disponibles 100 Megahertz de frecuencias, pero pudieran llegar a ser hasta 150 MHz.

Otra relevancia que tendrá la IFT-12 es la banda de 600 MHz y si bien su ecosistema no es tan maduro, porque no hay muchos países que la hayan licitado, para México es importante porque tanto Canadá como Estados Unidos acaban de licitarla y para México es estratégico desde el punto de vista regional por hacer sentido una convivencia.

En cuanto las bandas de 800 MHz y 850 MHz, las que fueron de Movistar, estarán disponibles para todos nuevos operadores y pudieran usarla para 4G-LTE, para conectividad. Y la Banda L se conjunta muy bien con 3.5 GHz, por lo que pudiera ser atractiva para quien tenga interés en la 3.5.

La licitación empieza en el último trimestre de este año, cuando saquemos a consulta las pre-bases y materialmente la estaremos lanzando formalmente en 2023.

Nada de telecomunicaciones, pero sí de radiodifusión: ¿Han pensado en el IFT colocar inclusive como disponible este mismo año el canal de televisión que Compañía Internacional de Radio y Televisión perdió en la Ciudad de México?

—Hacia septiembre ya se publicará el Programa Anual de Uso y Aprovechamiento de Bandas de Frecuencias de 2023 en materia de radiodifusión y allí pudiera aparecer algo. El canal está allí, disponible. Pero si no hubiera una manifestación seria de interés, no lo consideramos.

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