Como consecuencia de la filtración en el Consejo de Seguridad Nacional sobre Huawei, Theresa May, primera ministra británica, tomó la decisión de despedir repentinamente a su ministro de Defensa, Gavin Williamson, quien negó “enérgicamente” tener participación en la filtración.
Mediante una carta dirigida a Williamson, la ministra escribió que la investigación sobre las filtraciones había proporcionado “evidencia convincente que sugiere su responsabilidad por la divulgación no autorizada”. En su defensa, el hoy ex ministro de defensa negó las acusaciones y confía en que una investigación exhaustiva y formal hubiera reivindicado su posición.
“Lamento que sienta que las recientes filtraciones del Consejo de Seguridad Nacional se originaron en mi departamento. Creo enfáticamente que este no fue el caso”, agregó Williamson.
Penny Mordaunt, quien ocupaba el cargo de ministra de Desarrollo internacional, ahora tendrá el cargo de Defensa.
May resaltó que “es vital que confíe plenamente en los miembros de su gabinete y del Consejo de Seguridad Nacional”. La ministra también consideró que la gravedad del problema justifica las decisiones que se han tomado.