Iluminación, el punto de partida natural para construir smart cities: Citelum

Cuando se trata del desarrollo de ciudades inteligentes, ¿qué va primero? Hay muchos caminos posibles. Para el Director General de Citelum, Jaime Oropeza, la iluminación es el punto ideal para comenzar con los planes de desarrollo de smart cities, debido a su ubicuidad y a la disponibilidad de infraestructura existente.

“Una luminaria es el punto óptimo para empezar un proyecto de ciudad inteligente  (…). Así se ha dado a lo largo de los principales casos en el mundo, sobre todo porque un poste de luz ya cuenta con energía eléctrica. Si tú quisieras instalar una videocámara o un sensor en algún otro punto de la ciudad, tendrías que realizar la obra para llevar la energía eléctrica a ese punto”.

“En cambio, un poste de luz ya tiene la energía eléctrica y ya tiene el mismo poste en donde le puedes instalar este tipo de equipamientos“, explica el CEO de Citelum en entrevista con DPL News durante el Smart City Expo Latam Congress 2023, que se lleva a cabo en Mérida, Yucatán.

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Citelum es una empresa mexicana con sede en Puebla, dedicada al desarrollo de soluciones a la medida de iluminación inteligente y alumbrado público. La compañía transforma cualquier red de alumbrado público o espacio que use servicios energéticos en un sistema de iluminación inteligente, eficiente y automatizado.

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Algunos de los proyectos destacados en los que ha trabajado abarcan el Ángel de la Independencia, el Palacio de Bellas Artes, la Torre BBVA y el Centro Histórico, en la Ciudad de México; así como la plaza La Ceiba, en Culiacán, Sinaloa. La empresa también tiene presencia en 20 países, y a 2023 ha instalado 3 millones de luminarias.

Migrar de un sistema convencional de iluminación a uno inteligente genera importantes beneficios para los gobiernos, la ciudadanía y las empresas, expone el ejecutivo, dado que a partir de ella se pueden anclar servicios y soluciones de videovigilancia (cámaras), radares de velocidad, sensores de ruido y otros. Es decir, un mismo poste de luz habilita diversas opciones para avanzar en la construcción de smart cities.

Jaime Oropeza detalló que, una vez instalados los sitios de iluminación inteligente, se gestionan de manera digital para poder monitorearlos en tiempo real y obtener información relacionada de su uso. Las cámaras de videovigilancia y los sensores que se integran a los postes de luz, por ejemplo, recopilan datos acerca de lo que sucede en los espacios y, con base en su análisis, se implementan mejoras, mantenimientos y medidas.

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Los sensores recaban información, de ahí nosotros la vamos administrando y compartiendo con el cliente para que tomen las medidas necesarias. En el caso de la videovigilancia, si hay que mandar una alerta a las autoridades de seguridad, eso se hace de manera inmediata. En el caso del medio ambiente, si las partículas rebasan ciertos niveles, igual las autoridades tienen una alerta inmediata que les permite tomar las medidas necesarias”, comenta.

Precisamente, la digitalización por sí misma no es el fin de las smart cities, sino la base para mejorar la gestión de los servicios públicos y su funcionamiento como espacios habitables. En una ciudad inteligente ideal, la medición inteligente de los datos puede detonar una mejor calidad de vida para la ciudadanía y mayor productividad para la economía en general.

Por ejemplo, en una smart city la calidad de vida de la población se eleva porque el transporte público funciona de forma más eficiente y sostenible; los sistemas de salud incrementan su capacidad y agilidad de abastecimiento; las agencias de seguridad actúan más rápido en la prevención y atención de problemas, y se da un crecimiento ordenado de la ciudad.