El papa León XIV aprobó la creación de una Comisión Interdicasterial sobre Inteligencia Artificial (IA), un nuevo organismo del Vaticano que tendrá la tarea de coordinar la reflexión, las políticas y los proyectos relacionados con el uso de esta tecnología dentro de la Santa Sede.
Según precisa un comunicado del Vaticano, esta comisión se crea para responder a tres criterios principales: el desarrollo del fenómeno de la IA y la reciente aceleración de su uso generalizado; sus posibles efectos sobre el ser humano y sobre la humanidad en su conjunto; y la preocupación de la Iglesia por la dignidad de toda persona humana, especialmente en lo referente a su desarrollo integral.
La nueva comisión estará integrada por representantes de varios organismos vaticanos, entre ellos el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Dicasterio para la Cultura y la Educación, el Dicasterio para la Comunicación, así como la Pontificia Academia para la Vida y las academias pontificias de Ciencias y Ciencias Sociales.
Durante el primer año, la coordinación quedará a cargo del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, aunque posteriormente el papa podrá trasladar esa responsabilidad a otra de las instituciones participantes. Entre sus funciones estará facilitar el intercambio de información sobre iniciativas vinculadas a la IA y promover políticas sobre su uso dentro del Vaticano.
La decisión fue oficializada mediante un “Rescriptum ex Audientia Sanctissimi” publicado el 16 de mayo, tras una audiencia concedida por el pontífice al cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
La creación de esta comisión se suma a otras declaraciones de León XIV sobre los riesgos y desafíos de la IA, como las realizadas pocos días después de su posesión como papa en mayo de 2025, y el llamado a los jóvenes para que “tengan cuidado de no utilizar la IA para hacer su tarea. (Y usarla) de modo que, si desapareciera mañana, aún sepan cómo pensar, crear y actuar por sí mismos”.
La activa posición de la iglesia católica coincide con la del Papa Francisco, quien dejó entrever su preocupación por el avance acelerado de tecnologías como la IA sin un marco ético global.