La formación de estándares tecnológicos es un proceso que beneficia a los usuarios en general, ya que permite la interoperabilidad de la tecnología entre diversos países y facilita la competencia para múltiples fabricantes alrededor del mundo que, en consecuencia, ofrece precios más competitivos y más opciones para los usuarios.
Desde los primeros lanzamientos de 5G desde 2008, ha habido un debate sobre quiénes son los líderes de esta nueva tecnología celular, ya sea en términos de despliegue, desarrollo, adopción, calidad, etcétera. Y aunque en algunos de estos factores hay indicios claros de liderazgo, en términos de investigación y desarrollo, el 5G surgió como un esfuerzo colectivo de múltiples países y que se ha extendido a la exploración de casos de uso para la nueva red.
Las tecnologías celulares que comprendieron la segunda y tercera generaciones surgieron principalmente como el esfuerzo individual de países y regiones, en especial, bajo la competencia entre las potencias de Estados Unidos y Europa. Es hasta la cuarta generación celular (4G), cuando el mundo logró ponerse de acuerdo para el desarrollo del estándar LTE, que impulsó la interoperabilidad entre dispositivos y componentes sin importar dónde o quién los fabricara.
Bajo esta tendencia, un nuevo estudio sobre el desarrollo de 5G encontró que esta generación celular surgió como un esfuerzo colectivo de múltiples países, universidades, empresas e instituciones de investigación. Si bien existe evidencia sobre una participación temprana y significativa de Estados Unidos y China, otros países se sumaron al desarrollo con aportaciones clave para el nuevo estándar.
El estudio “El auge de las tecnologías y sistemas 5G: un análisis cuantitativo de la producción de conocimiento” (The rise of 5G technologies and systems: A quantitative analysis of knowledge production) analiza más de 10 mil publicaciones científicas y tecnológicas para entender el desarrollo del 5G desde sus primeras apariciones en 2005.
El análisis se basó en datos cienciométricos, es decir, materiales de publicación (bibliométricos) y de contenido (textimétricos) sobre tipos de conocimiento de nivel científico. Para el análisis de las publicaciones referentes al 5G, los autores desarrollaron un algoritmo de Aprendizaje Automático supervisado para permitir el análisis textimétrico.
El ejercicio aborda el surgimiento, el crecimiento y el impacto de este cuerpo de trabajo y ofrece información sobre la distribución disciplinaria, el desempeño internacional y la dinámica histórica.
Entre los principales datos del paper se encontró que las primeras referencias al 5G surgen desde 2005, con una aceleración en 2010, hasta su “despegue” en 2014, cuando el número de publicaciones llegó a los cientos por año.
China es el país líder por número de publicaciones referentes al 5G, que tiene más publicaciones que los siguientes tres países combinados. En segundo lugar se encuentra Estados Unidos, seguido por el Reino Unido y Corea del Sur.
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Sin embargo, el estudio aclara que “este campo de alta tecnología no es monopolio de los países de renta alta: casi un tercio de estos países son de renta media-alta (China, Malasia, Turquía, Irán y Rusia) y de renta media-baja (India, Pakistán, Egipto y Vietnam). Por otro lado, las actividades de investigación de 5G se muestran relativamente globalizadas: 14 de 30 países no son del ámbito angloamericano/europeo”.
Asimismo, aunque existe una clara competencia entre las mayores potencias por el liderazgo tecnológico, el análisis también revela que existió una significativa cooperación entre países, siendo China-Estados Unidos la dupla con más papers publicados de manera conjunta de hasta 510. Asimismo, China es también el principal colaborador con otros países como el Reino Unido, Canadá, Australia, Japón y Suecia.
En cuanto a los actores involucrados en la investigación y desarrollo del 5G, los autores del estudio señalan que las instituciones universitarias tienen el mayor número de publicaciones referentes al estándar, con una contribución significativa de fabricantes como Nokia, Ericsson, Huawei y Samsung, así como algunas de operadores como Telefónica, Hutchison y NTT, entre otros.
Aunque no es objeto de estudio de este análisis, cabe señalar que estas publicaciones pueden no llegar a convertirse en parte del estándar final, que es conformado principalmente por las conocidas como patentes esenciales del estándar (SEP), que son aportadas por sus desarrolladores e integradas al estándar por organismos como el 3GPP.
Otras organizaciones como Cyber Creative Institute o IPlytics han publicado sus propios análisis sobre el estado de las patentes del 5G y su integración al estándar.
Alrededor del 5G se han construido múltiples expectativas sobre su desempeño, despliegue y desarrollo, que van más allá de una simple mejora en las métricas de conectividad (velocidad, estabilidad, etc.) para usuarios finales. El 5G implica el desarrollo de la cuarta revolución industrial, que actuará como base para la adopción de otras soluciones basadas en Inteligencia Artificial, robótica o el análisis de datos.
En ese sentido, además de la investigación propia del estándar de conectividad que se publica en revistas de ingeniería electrónica y de telecomunicaciones, la investigación sobre 5G ha comenzado también a expandirse a otras áreas del conocimiento conforme se exploran sus impactos y diversos casos de uso, de acuerdo con el análisis de las publicaciones académicas.
Desde 2018 es que se encuentran un mayor número de publicaciones referentes a su aplicación (“Transporte”, “Salud y Biociencias”), insumos (“Energía”, “Materiales y Química”), externalidades (“Medio Ambiente, “Salud y Biociencias”), así como como contextos de reflexividad (varias ciencias del comportamiento como “Ciencias Sociales y Humanidades”, “Empresa y Economía”, “Políticas Públicas y Gobernanza Internacional” y “Educación”).
El análisis también ofrece datos sobre las revistas académicas con mayor número de publicaciones 5G, la colaboración interinstitucional, los principales autores e investigadores involucrados, el papel de los organismos de estandarización y una exploración rápida sobre el estado del 6G.
Los autores del estudio son Sandro Mendonça, Bruno Damásio, Luciano Charlita de Freitas, Luís Oliveira, Marcin Cichy y António Nicita. La publicación se puede consultar aquí.