CEO de Nvidia desestima temores de desempleo por IA; afirma que la tecnología reindustrializará a EE. UU.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, reiteró su visión optimista respecto al impacto de la Inteligencia Artificial (IA), al imaginar un futuro donde la computación es ubicua para atender las demandas de los usuarios con IA, y donde la tecnología ha ayudado a generar incluso más empleos en la economía, desestimando los temores por su uso y su posible papel en la pérdida de empleos.
Durante su participación en la Conferencia Global 2026 del Milken Institute, el directivo destacó el impacto positivo que tiene hoy en día la IA, la cual se ha convertido en una industria donde interactúan múltiples compañías, desde proveedores de Nube, fabricantes de chips, desarrolladores de modelos, suministro eléctrico o construcción de Centros de Datos, que han creado miles de empleos.
Afirmó que la “IA no es sólo una aplicación, sino que está reinventando la industria de la computación, y ha creado una nueva industria propia”, que además ha ayudado a la automatización de sectores como salud, transporte, minoristas, entre otros.
En ese sentido, afirmó que “la IA crea empleos”, por lo que representa “la mejor oportunidad de Estados Unidos para reindustrializarse”. Tan sólo la construcción y puesta en marcha de plantas de chips, de cómputo y Fábricas de IA podría valer “varios billones de dólares”. El directivo promovió la idea de usar “las fuerzas del mercado” para permitir la reindustrialización del país, por lo que reconoció las medidas impulsadas por la actual administración de Donald Trump para habilitar la inversión.
La posición del directivo de Nvidia, una de las compañías que más se ha beneficiado por la demanda de cómputo para IA, contrasta contra otros pronósticos que alertan por la posible pérdida de empleos a causa del uso de IA. Según cifras de Goldman Sachs, se estima que en el caso de Estados Unidos, cerca del 6% al 7% de trabajadores podrían ser desplazados. Incluso Elon Musk, fundador de Tesla y xAI, afirmó el año pasado que el empleo tradicional se volvería algo obsoleto y opcional.
El directivo reconoció que múltiples trabajos serán impactados, pero no en la forma como se imagina la gente. Por ejemplo, tecnólogos radiólogos y desarrolladores de software, que realizan tareas donde la IA se ha vuelto sumamente útil, desde un diagnóstico más preciso, a escribir el código completo de una aplicación.
Aunque pareciera que estos trabajos podrían desaparecer porque sus tareas básicas han sido cubiertas por la IA, la realidad es que el uso de esta tecnología ha permitido que dichas posiciones puedan utilizar mejor su tiempo, ya sea a tratar mejor y más pacientes, o desarrollar nuevas ideas para crear software y aplicaciones, lo que incluso ha incrementado el número de posiciones en ambos segmentos.
No hay que temer a la IA
En la visión de Huang, conforme la IA evoluciona hacia su siguiente etapa basada en agentes que entienden, razonan, planean y ejecutan, esta ha llegado al punto en que se ha convertido en una “tecnología útil”. Por ejemplo, ahora la IA es una herramienta eficiente en la generación de código, que pueden usar múltiples empresas para automatizar sus procesos.
Al abordar las preocupaciones sobre la automatización, Huang señaló que existe una confusión generalizada entre tareas individuales y empleos completos. Explicó que, aunque la IA puede asumir funciones específicas dentro de un rol, no elimina el propósito más amplio de ese puesto.
“Las personas malinterpretan que el propósito de un trabajo y las tareas de un trabajo están relacionados, pero no son lo mismo”, argumentó el ejecutivo. Acusó que este malentendido ha contribuido a temores exagerados sobre pérdidas laborales.
Huang criticó lo que describió como narrativas alarmistas en torno a la IA, al considerar que los mensajes impulsados por el miedo podrían ralentizar su adopción. “Mi mayor preocupación es que asustemos a la gente con estas historias de ciencia ficción, hasta el punto de que la IA sea tan impopular en Estados Unidos o que las personas tengan tanto miedo que no se involucren con ella”, declaró.
El directivo consideró que es responsabilidad de la industria hacer que la IA sea una tecnología segura, con el uso de barreras de seguridad (guardrails), la colaboración entre países, así como el estudio del propio uso de las personas para saber qué es lo que se puede mejorar. “Nuestro trabajo como industria no es espantar a todos, sino que la gente sepa que es un trabajo importante, y que somos serios al respecto y que nos hacemos reponsables”, indicó.