A partir de ahora, cada una de las agencias federales en Estados Unidos deberá designar a una persona que lidere los asuntos de Inteligencia Artificial, con el objetivo de vigilar el impacto del uso de la IA sobre los derechos humanos y la seguridad pública.
La Oficina de Gestión y Presupuesto emitió un memorando con las directrices y requerimientos que estas nuevas direcciones de IA deben cumplir en términos de gobernanza, innovación, gestión de riesgos, protección de datos y privacidad, entre otros.
Todas las agencias públicas tienen hasta 60 días, contados a partir del 28 de marzo, para nombrar a su jefe o jefa de Inteligencia Artificial, quien será responsable de garantizar que la institución se apegue a los requisitos legales y éticos del uso de la IA y también de promover la innovación.
De acuerdo con el memorando, los nuevos jefes de IA deben trabajar en estrecha coordinación con los responsables, funcionarios y organizaciones dentro de sus agencias correspondientes, ya que la IA está profundamente interconectada con otras áreas técnicas y políticas.
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El trabajo de los líderes de IA tendrá dos caras principales: una de ellas enfocada en el manejo de riesgos derivados del uso de la tecnología. Estos líderes garantizarán que las instituciones sigan prácticas y estándares mínimos de seguridad y responsabilidad al utilizar la IA en la toma de decisiones.
Por otro lado, los jefes de IA promoverán que las agencias aumenten su capacidad para adoptar la IA de forma responsable como una herramienta para modernizar sus operaciones y mejorar los servicios públicos.
Cada agencia deberá desarrollar una estrategia empresarial en la que detalle cómo avanzará en el uso responsable de la Inteligencia Artificial, tomando en cuenta la infraestructura de TI, el capital humano, los datos, la ciberseguridad y otros desafíos que se presentan en ese camino.
Relacionadas con las anteriores, otras de las tareas del nuevo jefe o jefa de IA serán servir como asesor principal de IA para el director de su respectiva agencias y otros altos mandos; diseñar procesos de gobernanza y supervisión del uso de la IA; mantener el conocimiento de las actividades de IA de la institución.
También llevar a cabo evaluaciones de riesgos; medir, monitorear y evaluar el desempeño continuo y la eficacia de las aplicaciones de IA; así como diseñar un plan de cumplimiento del memorando.
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Los líderes de Inteligencia Artificial no podrán realizar estas obligaciones en solitario, sino que requerirán del trabajo en equipo con otros funcionarios de cada agencia.
En ese sentido, el memorando también establece que cada agencia deberá tener una junta de gobierno de IA, que será presidida por el vicepresidente de la institución y el jefe de IA. En ellas participarán, asimismo, funcionarios de alto rango que estén involucrados en el uso de esta tecnología.
Además, cada agencia tendrá que presentar un informe anual a la Oficina de Gestión y Presupuesto, en el que explicará los sistemas de IA que utiliza, cómo los emplea, los riesgos asociados y qué hace para mitigarlos.
La exigencia de que cada agencia federal designe a un jefe o jefa de Inteligencia Artificial se basa en los lineamientos de la Orden Ejecutiva sobre IA que el presidente Joe Biden emitió en octubre del año pasado.
Dicha orden instaba a las instituciones que abordaran los desafíos de la Inteligencia Artificial, desarrollando estándares para su uso y fortaleciendo al talento humano. Incluso, antes del memorando algunas agencias ya habían nombrado a directivos de IA.
Kamala Harris, vicepresidenta de Estados Unidos, destacó que la nueva medida busca “garantizar que la IA se use de manera responsable, entendiendo que debemos tener líderes de alto nivel en todo nuestro gobierno, quienes tienen la tarea específica de supervisar la adopción y el uso de la IA”.
Los nuevos líderes de IA velarán por el uso de la IA a favor del bienestar social bajo los parámetros del memorando y las leyes existentes, como las vinculadas con la transparencia, la privacidad y la protección de datos. Sin embargo, Estados Unidos aún no cuenta con una ley específica en la materia.