La semana pasada, varias supercomputadoras europeas fueron atacadas con un malware para minar criptomonedas, mientras la mayoría prioriza su uso para la investigación del brote mundial de Covid-19.
Según un informe de ZDNet, los cibercriminales responsables lograron infectar múltiples supercomputadoras utilizadas para proyectos de investigación de universidades europeas.
El primer ataque fue reportado el pasado lunes en el supercomputador ARCHER de la Universidad de Edimburgo, seguido por la supercomputadora Hawk en el Centro de Computación de Alto Rendimiento de Stuttgart en la Universidad de Stuttgart, en Alemania.
También se reportaron ataques en la bwUniCluster 2.0 y ForHLR II del Instituto de Tecnología de Karlsruhe (KIT), así como en la supercomputadora bwForCluster JUSTUS de la Facultad de Química y Ciencia Cuántica en la Universidad de Ulm, y la bwForCluster BinAC en la Universidad de Tübingen.
Más recientemente se reportó un ataque en el cluster informático de alto rendimiento de la Facultad de Física de la Universidad Ludwig-Maximilians en Munich, Alemania.
El Equipo de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática (CSIRT) para la Infraestructura de Red Europea (EGI), una organización paneuropea que coordina la investigación sobre supercomputadoras en toda Europa, fue la que publicó las muestras del malware.
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La firma de ciberseguridad con sede en el Reino Unido, Cado Security, determinó que los atacantes parecen haber obtenido acceso a los grupos de supercomputadoras a través de credenciales SSH, que fueron robadas de los miembros de la universidad que se les dió acceso a los equipos. Los inicios de sesión secuestrados de SSH pertenecían a universidades de Canadá, China y Polonia.
Según el análisis, los atacantes utilizaron un exploit para obtener acceso a la raíz de la supercomputadora y luego implementaron una aplicación que extraía la criptomoneda Monero (XMR).
Aunque las motivaciones del ataque no están completamente claras, existe la posibilidad de que haya sido un simple intento de aprovecharse del poder de las supercomputadoras para extraer monedas digitales de manera más efectiva.
Sin embargo, también ha surgido la preocupación de que sea una forma indirecta de robar la investigación sobre los avances para curar Covid-19 o interrumpirla.
Esta no es la primera vez que ocurre un ataque contra supercomputadoras. En incidentes anteriores, generalmente era por obra de un empleado que instalaba el malware de minería de criptomonedas, para su propio beneficio personal.
Por ejemplo, en febrero de 2018, las autoridades rusas arrestaron a ingenieros del Centro Nuclear Ruso por usar la supercomputadora de la agencia para extraer criptomonedas.