PIT Chile evoluciona a Latin America Digital Exchange: “Somos mucho más que un punto de intercambio técnico”
Hace diez años, cuando comenzó a operar como Punto de Intercambio de Tráfico (IXP), la misión de PIT Chile estaba asociada principalmente a mejorar la eficiencia técnica de Internet: reducir latencias, optimizar costos y acercar redes. Hoy el escenario digital es completamente diferente, inició Ivan Žilić, Member of the Board de este hub de interconexión con relevancia global.
Justo antes de que sus autoridades participen de Chile Digital Summit 2026, que se celebrará el próximo 28 de julio en Santiago, PIT Chile celebra su aniversario y presenta a DPL News su evolución a Latin America Digital Exchange (LADX). Žilić expone, además, detalles sobre los cambios conceptuales y organizacionales que busca reflejar la nueva denominación.

Nicolás Larocca: PIT Chile cumple 10 años. ¿Cómo evolucionó su rol en esta década y por qué hoy no alcanza con definirlo como IXP?
Ivan Žilić: Hace 10 años el mundo y, en particular, los problemas que teníamos dentro de la red, eran otros. PIT nace como Punto de Intercambio para bajar latencia y costos y aumentar ancho de banda. Una década atrás, los IXPs se trataban básicamente de una cuestión técnica. Hoy esa concepción ya no alcanza. Si bien el tráfico sigue siendo un tema central, hoy el impacto que tiene también se traslada a las economías y las sociedades. Es un impacto mucho más profundo y eso nos obliga a evolucionar, a reinterpretar su rol y considerar variables que van mucho más allá de los datos o la red.
Nicolás Larocca: Plantean la idea de la interconexión como una plataforma habilitante. ¿Qué significa concretamente ese concepto y qué oportunidades abre para el desarrollo digital de América Latina?
Ivan Žilić: El concepto junta dos premisas que perseguimos. La primera tiene que ver con ser abiertos, públicos, neutrales y transparentes. Eso, junto con un set de reglas de gobernanza, nos convierte en una plataforma habilitante. ¿Habilitante para qué? Para que crezca un ecosistema en torno a ella y ese ecosistema pueda generar valor para todo el conjunto de la sociedad. Se habla de la vida digital como si estuviera separada de otra, pero creo que casi nadie puede concebir una vida sin su costado digital. Llevamos a todos a lo digital y eso requiere plataformas en las que las redes, los ecosistemas y las inteligencias puedan encontrarse e intercambiar información. Las plataformas deben ser capaces de permitir y habilitar ese encuentro.
Nicolás Larocca: La evolución a LADX marca una nueva etapa para la organización. ¿Qué necesidades del ecosistema regional busca atender este cambio y qué papel puede jugar en la integración digital latinoamericana?
Ivan Žilić: La evolución a LADX (Latin America Digital Exchange) responde a que, en términos prácticos, PIT ya no nos representa completamente. Ya no somos un punto de intercambio técnico, no sólo medimos tráfico y no sólo interconectamos a proveedores de contenido. Hacemos mucho más. Ahí viene el cambio hacia un digital exchange, a través del cual somos capaces de intercambiar cualquier elemento digital. Si es digital, podemos llevarlo de un punto a otro dentro de nuestro ecosistema: no importa si es un banco, una universidad u otra entidad. Apostamos a que nuestro nombre registre ese salto conceptual.
Nicolás Larocca: ¿Qué métricas usan para medir los avances en las redes y tipo de actores involucrados? ¿Cómo evolucionan sus puntos de presencia en América Latina?
Ivan Žilić: Utilizamos diferentes tipo de métricas, tales como cantidad de miembros que participan, tráfico y nodos. Estamos agregando algunas que tienen que ver con densidad y diversidad. Nos interesa mucho poder dimensionar, siempre con los límites acordados, la diversidad de actores que están dentro de nuestras redes y cómo son las interacciones que se producen entre ellos.
Hoy tenemos cerca de 20 Puntos de Presencia en Chile, dos en Perú, dos en México y otros dos en Argentina, además de cuatro en Estados Unidos. Estamos creciendo en Puntos de Presencia y en cantidad de socios, que está por encima de 300.
Nicolás Larocca: ¿Qué aporte pueden hacer los IXP y las redes de interconexión en fortalecer la autonomía tecnológica de Chile en particular, y América Latina en general?
Ivan Žilić: Los IXP son fundamentales cuando hablamos de soberanía, porque lo primero que hacen es generar un punto donde se conectan todas las redes en una infraestructura física ubicada dentro de una determinada geografía. Eso evita, en principio, que el tráfico salga del país y que pase por redes que están bajo jurisdicción de terceros. Muchas veces hay una muy mala interpretación sobre qué hablamos cuando hablamos de soberanía digital: no es tenerlo todo localizado dentro del país, sí es entender que nuestros datos y nuestra carga de trabajo tiene que mantenerse, de alguna forma, bajo legislación propia. O al menos saber y entender bajo cuál está.
Nicolás Larocca: De cara a la próxima década, ¿cuál considera que debería ser la prioridad de la región para construir una infraestructura digital más resiliente, neutral y competitiva?
Ivan Žilić: Cuando hablamos del mundo digital hablamos de ecosistema y esto tiene múltiples componentes; la complejidad es grande. Probablemente el desafío más grande de América Latina sigue siendo la previsibilidad. Muchos de los países de la región siguen siendo muy imprevisibles en términos políticos, económicos, de seguridad y eso aleja a las grandes inversiones. Creo que ese es el gran diferenciador que ha tenido Chile y que ha permitido que destaque con políticas más allá de gobiernos de turno.
El segundo desafío probablemente es el tema de la energía: tenemos un desfase muy importante en cómo está avanzando la tecnología digital y las políticas públicas. En Chile tenemos capacidad de generación más que suficiente para lo que consumimos, pero tenemos problemas en la transmisión. Ese es otro de los grandes retos.
Entonces diría que primero hay que ser previsibles y, segundo, planificar muy bien y ver cómo se resuelven los problemas de generación y transmisión de energía en el corto y mediano plazo.