Italia prepara una tarifa por uso de red que podría incluirse en próxima legislación europea

La Asociación de la Industria de la Informática y las Comunicaciones (CCIA) ha alertado que una reciente decisión del regulador italiano de telecomunicaciones, AGCOM, podría establecer un riesgoso antecedente para la aplicación de tarifas de red obligatorias en toda la Unión Europea (UE).

La CCIA advierte que la medida tomada por la AGCOM reclasifica las redes de distribución de contenido (CDN) como “redes de comunicaciones electrónicas“, por lo que estarían sometidas a los mecanismos de resolución de disputas vigentes en la legislación italiana. Según la asociación, este cambio permitiría a los operadores de telecomunicaciones demandar pagos de proveedores de contenido por el uso de la red.

Se teme que esta decisión sirva de modelo para la implementación de tarifas de red en toda la Unión Europea a través de la próxima Ley de Redes Digitales (DNA). El mes pasado, la Comisión Europea firmó un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, en el que uno de los puntos acordados había sido descartar las tarifas por el uso de la red.

Pese a lo anterior, la CCIA señala que este acuerdo aún no es legalmente vinculante y las negociaciones formales aún están pendientes.

Según advierte la Asociación, con base en un estudio de Plum Consulting, la introducción de la resolución obligatoria de disputas en el mercado de interconexión IP –un aspecto clave de la decisión de AGCOM y, potencialmente, de la DNA– coincide con las presiones de los principales operadores de telecomunicaciones europeos.

El estudio sugiere que este marco regulatorio podría alterar fundamentalmente el modelo actual de Internet, donde casi todos los acuerdos de peering son gratuitos. Al permitir que los proveedores de telecomunicaciones inicien disputas con las CDN y los proveedores de contenido, el mecanismo podría sentar precedentes legales para los acuerdos de peering de pago, advierte la asociación.

Grandes operadores de telecomunicaciones, especialmente europeos, han solicitado a las autoridades que se impongan mecanismos para obligar a las grandes tecnológicas como Amazon, Google y Netflix a cooperar en el despliegue de nuevas redes. Según la industria de telecomunicaciones, estos proveedores de servicios, denominados “grandes generadores de tráfico” (LTG), son quienes se han beneficiado más de la expansión de las redes, por lo que también deberían participar en su despliegue.

“Lo que está sucediendo en Italia es el primer acto de una estrategia que pronto podría extenderse a toda la UE”, advierte Maria Teresa Stecher, directora de políticas de CCIA Europa. “La Comisión tiene una clara disyuntiva: seguir a Italia por un camino que rompería Internet o mantener su compromiso con una economía digital abierta“.

La CCIA insta a los responsables políticos de la UE a aprender de lo que consideran un error de Italia y a garantizar que la DNA excluya cualquier mecanismo que pueda permitir la imposición de tarifas de red, ya sea directa o indirectamente.