Montevideo, Uruguay. La exclusión tecnológica es una política negativa que afecta al desarrollo del sector, coincidieron CEOs de los operadores uruguayos Millicom -que adquirió recientemente la operación local de Movistar-, la Administración Nacional de Telecomunicaciones (Antel) y Telecom. Los ejecutivos participaron del panel cierre de la primera jornada del Encuentro de Ministros de América del Sur, que tuvo lugar en Montevideo.
“Este tipo de restricciones son muy dañinas para los usuarios y para el país porque no poder comprar a quien nos conviene nos perjudica. Explicamos en los casos necesarios, como en Paraguay, la diferencia que hay en costos y servicios y hemos resistido bastante; es importante atenderlo para un sector con inversiones de largo plazo”, señaló el CEO de Millicom, Marcelo Benítez.
“El mix nos permite movernos con agilidad y eficiencia de costos. Creo que sería muy malo para el país avanzar con este tipo de restricciones. Considero mejor que los vendors puedan competir en igualdad de condiciones, aquí ha funcionado bien y esperamos seguir en esas condiciones”, avanzó el presidente de la estatal Antel, Alejandro Paz.
En su turno, Roberto Nobile, CEO de Telecom, mencionó el caso de Brasil como “emblemático” al indicar que allí la adopción tecnológica neutral ha permitido, a partir de licitaciones de espectro e incentivos para el despliegue, que el país tenga una ventaja competitiva uso en América Latina: “El despliegue fue rapidísimo y Brasil tiene una red superior a cualquier otro país de la región”.
En contrapunto, para evitar inconvenientes en el mediano plazo y a pedido de algunos clientes corporativos, Telecom “está utilizando tecnología china para todo lo que es señalización y europea para el tráfico en el segmento B2B. Ya lo estamos migrando y es una forma de responder a la inquietud” de algunas compañías de su cartera, indicó Nobile.
Seguridad jurídica y desafíos
Los oradores coincidieron en resaltar “la seguridad jurídica, la transparencia y la macro estable” que presenta Uruguay como puntos a favor para proyectos de inversión a largo plazo, como los que requiere el sector.
“Economía estable, moneda fuerte y mucho potencial son los que trajeron a Millicom a Uruguay”, indicó Benitez y agregó que la llegada del operador al país también responde a “que nos hemos concentrado mucho en Centroamérica y Colombia y es momento de consolidarnos un poco más en el Sur”. El ejecutivo aclaró luego que se refería con esto específicamente a Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Nobile, en tanto, dijo que Telecom “ha sido resiliente mucho tiempo a una regulación regulatoria compleja y empezó a ver un horizonte distinto hace cinco años”. Confirmó que la compañía “estaba muy interesada en tener un pie en móvil en Uruguay”, país en el que planea “seguir invirtiendo como lo hizo hasta el momento”. También habló de la reciente adquisición de Movistar en Argentina, país en el que trabaja en pruebas para el lanzamiento formal de 5G standalone.
Entre los desafíos, los operadores coincidieron en que puertas adentro trabajan en el cambio de mindset para convertirse definitivamente en compañías tecnológicas mientras luchan con un tráfico que se multiplica y clientes que quieren pagar cada vez menos. “Tenemos la presión de ser más eficientes”, sintetizó Benitez. La discusión sobre la contribución de los grandes generadores de Internet a la inversión de las redes también sobrevoló en la charla: “Brasil hizo mucho para poner este tema en agenda”, valoró Nobile que pidió, en sintonía con los otros oradores, “same service, same rules”.
En el encuentro se debatió además el rol de la Inteligencia Artificial y su utilización para mejorar aspectos de la operación, desde la relación con el cliente hasta el funcionamiento de la red, y de la importancia de la cooperación público-privada para el desarrollo de los países en clave digital, considerando aquí desde políticas que promuevan la innovación hasta un mejor uso de recursos como los Fondos de Servicio Universal.