El lado vulnerable de la Inteligencia Artificial 

A lo largo de los recientes meses hemos visto cómo la Inteligencia Artificial (IA) parece una súper tecnología que va a cambiar la historia de la humanidad, y seguramente así será.

En DPL News les hemos dado cuenta cómo ha iniciado una dura competencia por ganar la corona para ser “el rey” de la IA a nivel global, y entre estas empresas se encuentran Microsoft y Google.

El gigante de Redmond ha abierto la billetera cada semana con inversiones de miles de millones de dólares en diversos países del mundo, como Japón, España, Malasia, Indonesia, por mencionar algunos.

Y Google no se ha quedado atrás, pues incluso tienen su negocio de IA desde donde desarrolla Inteligencia Artificial para sus productos, con inversiones también millonarias.

En Europa incluso ya existe la Ley de Inteligencia Artificial que establece una serie de principios que deben cumplir todos los sistemas de IA, como la transparencia, la rendición de cuentas y la no discriminación.

Pero… ¿La IA es una tecnología infalible como parece?

La respuesta es no. Esta misma semana pudimos observar cómo los servicios de IA de Microsoft, entre ellos Copilot, Bing y hasta ChatGPT, fallaron por varias horas, pues los usuarios no pudieron acceder a ellos.

Los usuarios simplemente al tratar de acceder a Copilot recibían el mensaje de que no se podían conectar con el servicio en ese momento, y lo mismo ocurrió con las otras aplicaciones de IA.

“Nuestros esfuerzos por comprender la causa raíz del problema están en curso. En conjunto, hemos aplicado varias mitigaciones y estamos monitoreando su eficacia”, informó Microsoft.

¿La IA es poderosa? Sí, pero no hay que perder de vista que al final es una tecnología que puede apagarse con sólo “presionar un botón”, pues detrás de ella hay infraestructura de telecomunicaciones, tecnológica y energética, además de software, datos y servicios.

Aunque con el avance tecnológico se hace cada vez más difícil que haya fallas, no olvidemos que las computadoras, servidores, redes y dispositivos de almacenamiento que usa la IA pueden fallar.

La demanda de servidores y centros de datos para IA está creciendo rápidamente a medida que la IA se vuelve más sofisticada y se utiliza en una gama más amplia de aplicaciones, pero ya vimos esta semana que nunca va a ser infalible.