La red social X, anteriormente conocida como Twitter, está considerando cobrar a los usuarios por acceder a funciones básicas, como la capacidad de publicar un mensaje o crear una lista de usuarios a los que seguir. Se trataría de una cantidad en principio simbólica, de un dólar al año, y según la compañía con el objetivo de frenar la creación de cuentas automatizadas (conocidas comúnmente como bots).
Esta nueva política está desde hoy activa tanto en Nueva Zelanda como en Filipinas aunque afecta sólo a nuevas cuentas. Quienes ya estuvieran dados de alta en X no tendrán que pagar. De momento. Desde la cuenta oficial de soporte de X explican que el programa se conoce como Not-a-Bot (no soy un bot) y que restringe de forma severa la cantidad de cosas que se pueden hacer en X si se opta por no pagar.
Los usuarios, por ejemplo, no podrán publicar mensajes, republicar los de otros usuarios, marcar como favoritos, crear listas o acceder a las otras funcionalidades básicas de la red social que son gratuitas desde hace décadas.