Electromovilidad y acceso a Internet: componentes de la estrategia de economía circular de Costa Rica

La nueva Estrategia Nacional de Economía Circular contempla la transformación digital, la conectividad y la electromovilidad como componentes fundamentales en sus planes de transición a la circularidad.

De manera interinstitucional, el Comité Intersectorial de Economía Circular (CIEC) del gobierno de Costa Rica elaboró una Estrategia Nacional de Economía Circular (ENEC) que busca convertir al país en un líder en la adopción de la economía circular como un modelo de desarrollo sostenible a largo plazo hacia 2050.

La economía circular se refiere a un sistema que apunta al máximo aprovechamiento de los recursos con base en tres principios: eliminar residuos y contaminación; mantener productos y materiales en uso, y regenerar sistemas naturales.

En ese sentido, la estrategia tica se propone promover el fortalecimiento económico, la competitividad y el bienestar social por medio de la circularidad de todos los recursos de los que dependen los diferentes sectores productivos, a través del uso de tecnologías y modelos para la gestión sostenible.

Para lograrlo, el gobierno trazó ocho principios rectores, entre los cuales destaca la transformación digital. El documento señala que la sociedad del conocimiento, los negocios de base tecnológica, el gobierno digital y la digitalización de las cadenas de valor son parte fundamental de los planes de la economía circular.

A mediano plazo, Costa Rica visualiza que su desafío es la transición de la linealidad (en el que el ciclo de vida de los recursos es rápido y breve) hacia la circularidad, así que los próximos 12 a 15 años se centrará en sumar esfuerzos a favor del cierre de la brecha digital y el acceso a la conectividad, dado que 12 por ciento de la población aún no puede usar Internet.

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También en esta fase será necesario impulsar la adopción de tecnologías digitales para sistematizar y hacer eficientes los procesos productivos; así como dotar a las zonas urbanas con infraestructura clave para incrementar la recuperación y reaprovechamiento de materias secundarias que hoy se manejan como residuos (reciclables y biomasa, por ejemplo).

La electromovilidad y la descarbonización energética son otros ámbitos estratégicos durante esta etapa de transición. La estrategia señala que se tendrán que instalar tecnologías e infraestructura que permitan avanzar hacia esta dirección. Por ejemplo, sistema de monitoreo de impactos ambientales críticos.

El CIEC identifica en el documento que hay cinco sectores productivos prioritarios para la adopción de la economía circular: el sector agropecuario, pesca y forestal; la manufactura e industria; comercio y servicios; turismo, y construcción e infraestructura.

Para cada uno de ellos, el uso de la tecnología digital presenta oportunidades para avanzar hacia la circularidad. De acuerdo con la estrategia, la adopción de soluciones digitales puede ser de utilidad para la mejor gestión de inventarios en el comercio y el turismo; en la eficiencia en el proceso de construcción y la reducción de residuos al instalar infraestructura; o en la innovación de los servicios públicos.

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Las tecnologías digitales y la Industria 4.0 ―señala el documento― tienen el potencial de ser habilitadoras de estrategias de circularidad dentro de los sistemas de servicios públicos, como el agua, la energía o la gestión de los residuos, incentivando la adopción de patrones de consumo responsable y la producción sostenible.

Además, la estrategia considera que la transición energética es un motor para acelerar la descarbonización de la economía nacional, y en este campo el sector de transporte representa un particular reto a mediano plazo. En ese sentido, se requiere trabajar en los sistemas de electromovilidad y la infraestructura para la transmisión, distribución y auto suministro energético (redes inteligentes).

Hacia 2035, el gobierno tico proyecta incrementar sus inversiones en electromovilidad y adopción de energías limpias, al igual que en otros proyectos para disminuir la emisión de dióxido de carbono por parte del transporte. Algunos incentivos adicionales que se podrían implementar incluyen el acceso a beneficios económicos y fiscales para la actualización de equipos y flotillas.

La entidad encargada de ejecutar y coordinar la estrategia será el Comité Ejecutivo de la ENEC, conformado por el Comité Intersectorial de Economía Circular. Pero también participarán las distintas entidades de gobierno, organizaciones, academia, empresas y sociedad civil, en el entendido de que la economía circular es un modelo que atraviesa los distintos sectores económicos y sociales.