Vivo y Winity recibieron luz verde del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil para compartir infraestructura. La decisión fue publicada en el Diario Oficial de la Unión este miércoles 10 de mayo.
“La decisión de la aprobación se da porque, analizando todos los factores presentados, se constata que, además de no alterar, al menos, los actuales incentivos de los operadores para incurrir en eventuales conductas anticompetitivas, permite la ampliación de cobertura en áreas con baja densidad y menor interés económico“, afirmó el CADE.
Contratos
Los contratos firmados entre Vivo y Winity establecen que:
- Winity alquilará a Telefónica, en forma de cesión del derecho de uso, en carácter secundario, la banda de 700 MHz en mil 120 municipios;
- Vivo proporcionará roaming y, posteriormente, un contrato de opción de ejercicio de derecho de uso de infraestructura de redes de telecomunicaciones, para que Winity establezca una red para atender a mil 012 tramos de carreteras y 313 localidades;
- Winity cederá a Telefónica el derecho de uso de infraestructura pasiva que permitirá la ampliación de cobertura para los servicios de telecomunicaciones de Vivo en determinadas localidades.
El CADE descartó el riesgo de cierre del mercado de servicios de construcción, gestión y operación de infraestructura por parte de Winity; de Vivo rechazar la oferta de acceso a redes móviles mayoristas a competidores, ya que el “incremento de participación de mercado sería poco significativo (menor al 1% de todas las frecuencias utilizadas en SMP)”; y de Vivo contratar servicios de construcción, gestión y operación de infraestructura sólo de Winity.
Existe el riesgo de que Vivo cierre el mercado en los servicios móviles de voz y datos en 47 DDDs. Pero la Superintendencia General entiende que la subasta de 5G y los remedios impuestos por la operación con Oi Móvil son puertas de entrada para nuevos jugadores, lo que reduciría ese riesgo.
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Además, la operación entre Vivo y Winity no tendría como motivación elevar las barreras a los entrantes. “Se descarta que la operación resultaría en probabilidad de ejercicio de poder de mercado o de incentivo para el cierre de mercado en los mercados analizados”, dice la opinión del CADE.
También destacó que el negocio no implica vínculos estructurales como fusiones, incorporaciones, entre otros, “tratándose de un contrato asociativo del tipo RAN sharing bilateral y un contrato de MLA, con compartición sólo unilateral, en un número pequeño de localidades, poco densas; y tramos de carreteras federales, utilizando tecnologías (arquitectura MOCN y red 4G) ya asimiladas”.
Anatel
Otro factor comentado en el informe fue que la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) evitó el acceso primario a la banda de 700 MHz de Claro, TIM y Vivo en la subasta 5G, ya que los tres operadores no podían comprar el derecho de uso del espectro en las dos primeras rondas.
Ahora, incluso con el contrato con Winity, Vivo todavía no tiene acceso en carácter primario. Es decir, si ese era el objetivo de la Anatel, se ha cumplido.
Es importante recordar que Vivo y Winity aún necesitan la aprobación de la Agencia para finalizar la operación. Recientemente, el consejero Alexandre Freire determinó que ambas empresas presentaran un nuevo acuerdo que estuviera más en línea con la lógica del Aviso 5G.