8M | Stablecoins: las mujeres reescriben la arquitectura del dinero

Esta es la séptima entrega de una serie especial en el marco del 8M que el equipo de DPL News ha preparado para abordar cómo la tecnología puede ser, al mismo tiempo, una palanca de inclusión o un factor de profundización de las desigualdades de género.

Si bien es cierto que las mujeres tienen menor acceso al crédito (la brecha por sexo es de 2.7%) en México, la situación es más acuciante cuando se trata del ahorro, el abismo es más amplio, más del triple: 9.4 puntos porcentuales, con un 58.6% de las mujeres que tienen cuenta formal frente al 68% de los hombres.

Ambas cifras provienen de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). 

En este panorama, las mujeres mexicanas han encontrado en las plataformas digitales una alternativa para invertir; incluso hay fintechs que han sido diseñadas específicamente para ellas y sus necesidades. 

Entre tanto, las mujeres irrumpen como líderes en un sector igualmente emergente: el de las stablecoins, criptomonedas ligadas a una moneda y amparadas por sus reservas, pues son quienes han liderado el lanzamiento de las stablecoins más notables del peso mexicano. 

Personalización e inclusión

“Lo interesante es que, con fintech, se pueden hacer soluciones más a la medida, más aptas para pequeños mercados: antes tenías que tener una solución que funcionara para todos, ahora puede ser una solución para estudiantes o para mamás”, expone Amanda Jacobson, experta con más de una década en el ecosistema en México.  

Según el Finnovista Fintech Radar 2026, el 34.5% de las fintechs ya cuenta con productos diseñados para grupos subatendidos. Los sectores que lideran esta tendencia son gestión de riqueza y criptoactivos, en los que el 70% ya prioriza a sectores minoritarios. Dentro de estos, las mujeres son las que ocupan el mayor porcentaje de la cartera, con el 28.9%. 

Tal como apunta Finnosummit, ese dato es un indicador de que las líderes en México, como quienes forman parte de su programa DisruptHer, “no sólo buscan dar acceso a una cuenta, sino fomentar la creación de patrimonio y salud financiera a largo plazo”. 

Esto resulta muy relevante, pues, como explica Anna Raptis, fundadora de Amplifica Capital, el primer fondo de capital de riesgo enfocado en invertir en empresas fundadas por mujeres, su tesis de inversión es financiar equipos diversos, con participación femenina, ya que prevé que estos generen mejor rendimiento y tecnología porque desde el primer día buscan incorporar las necesidades de toda la población.

Relacionado: Guía breve para entender las stablecoins

De acuerdo con el estudio, las fintechs mexicanas (46.2%) demuestran una mayor conexión con las brechas sociales del país, y casi duplican el porcentaje de las extranjeras (20.8%) que lo hacen, lo cual, según la empresa, sugiere que las fundadoras y líderes mexicanas poseen una lectura más precisa de la realidad y convierten la operación local en una ventaja competitiva.

Además, un dato revelador del informe es que más del 50% de las mujeres ocupan cargos directivos, lo que, según Finnosummit, duplica la posibilidad de desarrollar soluciones inclusivas.

“Como mujer en una posición de toma de decisiones, mi prioridad es imprimir una visión de inclusión, entendiendo que la tecnología no se diseña por sí misma, sino para generar bienestar real”, cuenta Blanca Sañudo Conesa, Chief of Staff para Operaciones de Bitso. 

“La participación equitativa de diversas perspectivas, que incluyen a mujeres y hombres, resulta esencial. Esta diversidad nos permite edificar productos más robustos y relevantes que generan confianza, inclusión, y que abordan las necesidades de una pluralidad de audiencias”, complementa. 

De acuerdo con Finnosummit, “la diversidad en los equipos directivos es, además de una cuestión ética, una ventaja competitiva que permite leer mejor el mercado y atender a quienes el sistema financiero ha ignorado por décadas”.

Sin embargo, pese a este avance —en 2023, el 28.9% de los puestos directivos en fintechs en México eran ocupados por mujeres—, para Jacobson, el proceso dista de estar concluido, sino que “seguimos en una etapa de transición”. Para que se concrete, advierte, se necesitan mujeres que lleguen desde abajo, como analistas, gerentes, con un expertise que vaya a madurar con el tiempo.

“Yo espero que, en los próximos 10 o 20 años, esas mujeres sean las siguientes CFOs. Y ya después de ser CFOs, CTOs, directoras, van a ser las directoras del Consejo. Entonces, creo que requiere madurez. Cada vez más, estamos viendo mujeres en roles directivos, pero aún hay un cambio generacional que tenemos que ver”, sentencia Jacobson, quien ha sido mentora de Finnovista desde la primera edición del Radar, en 2016. 

La necesidad de invertir

En México, según el Inegi, en 2026 la esperanza de vida promedio de las mujeres es de 79.2 años, casi siete años más que la de los hombres (72.7), lo que vuelve para ellas aún más urgente construir patrimonio a través de la inversión.  

Esta situación ha llevado a que mujeres desarrollen soluciones de inversión para mujeres: Pilou es un ejemplo notable de ello. Una plataforma digital de ahorro e inversión fundada por Andrea de la Garza y Patricia Florencia que nació en la pandemia.

Curiosamente, quizás una externalidad inesperada de la automatización creciente en la industria de servicios financieros es que libere a las mujeres de labores repetitivas —como transferencias y depósitos manuales recurrentes— en su gestión financiera personal, para que puedan enfocar ese tiempo a actividades profesionales y personales que verdaderamente requieran su presencia y atención. 

Expertas incluso indican que en una región como América Latina, donde en algunos contextos y zonas los traslados físicos implican riesgos para la seguridad de las mujeres, las stablecoins permiten que cualquier mujer con un smartphonee e Internet pueda gestionar sus finanzas.

Gemini Generated Image vqojbuvqojbuvqoj

“Lo interesante de los últimos 10 años es que, cuando puedes acceder a un producto tecnológico o financiero desde casa, se abre un mundo”, prosigue Jacobson, mentora, inversionista y emprendedora estadounidense originaria de Los Ángeles, California, quien se desempeñó como gerente regional para América Latina de Village Capital, Chief of Staff de Oyster y desde febrero de 2023 funge como cofundadora y Chief Revenue Officer (CRO) de Radar, una fintech chilena de conciliación y gestión de tesorería. 

Stablecoins mexicanas con liderazgo femenino

Desde su fundación en 2008, el mundo cripto se ha asociado a un ámbito masculino. De ahí que a sus participantes se les llame, a veces con sorna, crypto bros (cripto-hermanos).

Con Satoshi Nakamoto —un seudónimo del que se desconoce su identidad real— como el creador teórico de todo el ecosistema ese año con la publicación de su whitepaper, y Vitalik Buterin como el ideólogo de Ethereum con el suyo en 2013, la mayoría de los proyectos cripto han sido encabezados por varones.   

Según la ENIF 2024, sólo el 2.1% de la población mexicana ha invertido en criptomonedas y persiste una brecha significativa de género: 1.0% en mujeres vs. 3.4% en hombres.

“Cuando algo es tecnológico, como Bitcoin o Blockchain y otros instrumentos a los que puedes acceder desde casa, es cuestión de jugar y lanzarte. Hoy, muchas tienen sus propias calculadoras donde pueden ver: ‘Si quiero sacar una hipoteca, si quiero hacer una inversión, si quiero un ahorro a corto plazo, ¿cuáles son mis opciones?’”, comenta Jacobson.   

Las stablecoins plantean una alternativa a la volatilidad asociada a las criptomonedas tradicionales. Así, en su nombre ostentan una aparente paradoja, pues, mediante la introducción del adjetivo stable (‘estable’), se deslindan de una de las principales características de los activos digitales y alternativos. Una stablecoin o criptomoneda estable es un token acuñado en una Blockchain cuyo valor está ligado a otro activo y respaldado por reservas 1:1, como una moneda fiduciaria como el dólar, por ejemplo. 

Según el informe Panorama Cripto en América Latina de Bitso, en el primer semestre de 2025, las stablecoins USDC y USDT fueron las criptos más compradas de la región, con 23% cada una, y superaron a Bitcoin (15%).

Sin embargo, como revela la propia empresa, de sus mercados, el país muestra la mayor brecha de género en adopción, pues todos los pares son dominados claramente por usuarios varones, en una proporción promedio de un pareto, con USDT_MXN con 82% de hombres y 18% de mujeres, por ejemplo.

No obstante, si en la posesión persiste una enorme disparidad de género, en la emisión México cuenta otra historia. Las principales stablecoins del dólar, USDT y USDC, emitidas por Tether y Circle, surgieron en 2014 y 2018, respectivamente. 

Y en México, la primera stablecoin fue fundada por una mujer: Eloisa Cadenas, quien en 2020 comenzó y en 2021 lanzó XPO, una moneda estable ligada al peso mexicano en paridad 1:1 y con los fondos respaldados en un fideicomiso que ofrecía casos de uso como el envío de remesas, inversiones y pago de servicios a partir de la tecnología Blockchain. 

Cadenas es una experta y pionera de los criptoactivos en México, ámbito en el que cuenta con más de una duodécada de experiencia. Eloisa Cadenas Morales es ingeniera mecánica electricista y maestra en Ingeniería por la Universidad Nacional Autónoma de México. 

Mientras tanto, hace un año, en marzo de 2025, Bitso Business inauguró una nueva unidad dedicada a las stablecoins y, simultáneamente, lanzó MXNB, una stablecoin del peso mexicano en la red de Arbitrum, que Bitso eligió por su alta seguridad, velocidad y ecosistema creciente. El proyecto fue liderado por Blanca Sañudo, la Chief of Staff para Operaciones de la compañía, quien lo definió como “una de las experiencias de mayor orgullo” en su carrera. 

Consultada por DPL News, asegura que la experiencia significó “tomar la visión de Bitso de digitalizar la economía de la región y convertirla en una infraestructura tangible que conecta el sistema financiero tradicional con la eficiencia de la tecnología Blockchain”, y lo hizo a partir de tres pilares: interoperabilidad y confianza, eficiencia operativa y liderazgo con propósito.

Esa mancuerna también tiende un puente en la trayectoria profesional de Sañudo: estudió Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México y posteriormente se integró a ALLVP —ahora Hi Ventures—, como analista Senior de Inversiones, que, entre otras startups, incluye a Fintual, Mendel, Flink y Shinkansen, por lo que pasó del capital privado y de riesgo al mundo de los activos alternativos y descentralizados (DeFi).    

En concreto, sobre el primer punto, explica que su rol fue asegurar que MXNB fuera sinónimo de transparencia, lo que implicó orquestar un ‘frente unido’ entre equipos interdisciplinarios para garantizar que cada token estuviera auditado y respaldado 1:1, mientras cumplía con los estándares más rigurosos en gestión de stablecoins.

Al 4 de marzo de 2026 había 24.8 millones de MXNB en circulación y unas reservas de 25.2 millones de pesos, según su sitio web

El potencial soberanista de las stablecoins 

Sañudo cuenta que Bitso considera a las stablecoins como una herramienta de soberanía financiera. Enseguida explica que, para las mujeres en América Latina, las barreras de la banca tradicional trascienden lo burocrático, y son un desafío estructural, por lo que “las stablecoins se posicionan como una alternativa real para que las mujeres crezcan su patrimonio”.

Gemini Generated Image kpuripkpuripkpur

Enseguida enumera algunos casos de uso que pueden aprovechar las mujeres, como la apertura de una cuenta digital sin la necesidad de historial crediticio o comprobantes de ingresos para aquellas que están en la economía informal o realizan labores de cuidado no remunerado; como reserva de valor, al usar stablecoins vinculadas al dólar (USDC y USDT) en países como Argentina como un escudo de protección contra la inflación; finalmente, en el caso supremo, con los envíos trasnacionales, en un país como México donde las mujeres representan el 60% de los receptores de remesas y encabezan más de una tercera parte (34.5%) de los hogares que las reciben, según el Centro Monetario de Estudios Latinoamericanos.

Desafíos persistentes: círculos técnicos y representación  

Pese a los hitos logrados por Eloisa Cadenas y Blanca Sañudo, las mujeres aún enfrentan desafíos para desarrollarse en el mundo cripto. La coordinadora de MXNB enlista como principales el acceso a círculos técnicos y la representación, por lo que insta a crear espacios donde tengan una participación protagónica para que las nuevas generaciones que inician sus carreras se proyecten liderando infraestructura de pagos o inversiones.   

“En Bitso estamos trabajando para que más mujeres participen de este mundo, demostrando que la tecnología Blockchain no es sólo para unos, sino una herramienta de inclusión y libertad financiera diseñada para derribar muros sin distinción de género”, comenta.

Para revertir esta situación, Sañudo propone dos vías principales: la humanización de la tecnología y la construcción de alianzas estratégicas. En particular, señala que fomentar espacios enfocados en la educación y participación de mujeres en la co-creación de nuevos productos hará posible edificar un entorno DeFi más diverso y equitativo. 

“Mi convicción es clara: la única forma de desarrollar productos verdaderamente universales es integrando la perspectiva de género en la toma de decisiones. Para que las stablecoins alcancen su potencial de inclusión masiva en la población femenina, no basta con ser usuarias: debemos ser las arquitectas de esas soluciones. Sólo así pasamos de una tecnología funcional a una que fomente la creación, protección y gestión efectiva del patrimonio de las mujeres en la región”, concluye.