Históricamente, el mercado de telecomunicaciones de Brasil ha sido altamente competitivo con Telefónica, América Móvil, Oi y TIM disputando frontalmente el mercado. Sin embargo, la competencia ha empezado a reconfigurarse en la medida en que Oi se declaró en bancarrota en junio de 2016. El rápido deterioro del desempeño financiero de Oi ha provocado la venta de su 25 por ciento de participación en Unitel por 1 billón de dólares a Sonangol, una compañía petrolera de Angola.
Recientemente, América Móvil ha cerrado la compra de los activos de Nextel y la participación de mercado de los pequeños proveedores de Internet (ISPs) se ha incrementado sustancialmente, lo cual sugiere una mayor consolidación del mercado, en función de un mayor atractivo de estos pequeños jugadores.
Al mismo tiempo, Telefónica ha anunciado importantes inversiones en el sector en el jugoso mercado brasileño, en función de una mayor agresividad derivada de su nueva estrategia en el mercado global.
Por su parte, América Móvil también ha anunciado fuertes inversiones para mejorar la infraestructura de sus filiales en ese país.
Todo lo anterior, aderezado con un nuevo marco regulatorio que genera mayor certidumbre en el sector y que, sin duda, conjuntamente con el anterior escenario, marcan un claro punto de inflexión en el mercado de telecomunicaciones más grande de América Latina.
La reforma del sector
El 4 de octubre de 2019, el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, firmó el proyecto de ley más importante de ese país de los últimos años (Proyecto de Ley de Cámara 79/2016 o PLC 79). Su aprobación permitirá, muy particularmente a los operadores fijos, la migración de sus actuales “concesiones” a un régimen más flexible de “autorización”, a cambio de inversiones en banda ancha, lo cual quiere decir que se eliminarán las obligaciones de régimen de servicio público y la reversión de bienes al Estado, tan pronto finalicen las concesiones, tema controvertido en mercados como Colombia. El monto de esta obligación, en lugar de ser revertido, deberá ser reinvertido en infraestructura de banda ancha.
El régimen de “concesión” utilizado en la regulación anterior del sector de telecomunicaciones de Brasil, es aquel en el cual los operadores de telecomunicaciones están sujetos a un contrato con el regulador, que asegura un mayor control gubernamental sobre las obligaciones de los operadores, mientras que el régimen de “autorización” tiene un manejo de tipo privado, no público.
En materia de espectro, la nueva ley permitirá la transferencia de uso de radiofrecuencias entre operadores, lo cual habilitará el mercado secundario de espectro; los jugadores del mercado podrán comercializar el espectro que tengan asignado, permitiendo al mismo tiempo prórrogas sucesivas por 20 años de este importante activo, pero con compromisos de inversión, beneficio para los operadores, inexistente en la legislación anterior.
La aprobación de la nueva ley será positiva para Vivo y Oi, debido al relajamiento de las obligaciones de la legislación anterior. Pero lo más importante es que genera certidumbre para toda la industria.
Llevar a cabo la reforma del sector tomará a las autoridades brasileñas 18 meses. La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) propone un periodo de 12 meses para regular y 6 meses para permitir a los operadores de telecomunicaciones decidir entre migrar o no al régimen de autorización o permanecer en la actual figura de concesión. En este aspecto, los operadores han solicitado más tiempo para evaluar la conveniencia de migrar, ya que el análisis debe tomar en cuenta varios aspectos, por lo que seis meses es un plazo insuficiente para los operadores.
Consolidación del mercado
La consolidación del mercado móvil será un catalizador clave en 2020. Oi ha anunciado a finales de enero de 2020 la finalización de la venta de 25 por ciento de su participación en Unitel por un billón de dólares a Sonagol, una empresa petrolera de Angola. La cantidad pagada fue por 700 millones de dólares y la diferencia será liquidada hasta julio de este año. El compromiso de realizar el pago por parte de Sonagol será respaldado vía una carta de crédito.
La finalización de esta transacción es muy positiva para Oi, en función de que estará en una mejor y mucho más cómoda posición para enfocarse en su negocio móvil, ahora que su posición financiera ha mejorado con la venta de su participación en Unitel. Este hecho representa para el mercado móvil brasileño un jugador más agresivo que tratará de ganar participación de mercado, produciendo una interesante batalla en el segmento de mercado más grande de Brasil.
Un mes antes de completar la venta de 25 por ciento de participación de Oi en Unitel, América Móvil anunció el cierre de la adquisición del 100 por ciento de Nextel. Con esta transacción, la compañía de Carlos Slim fortalecerá la capacidad de su red, espectro, suscriptores, participación de mercado, cobertura y calidad de servicio, particularmente en las ciudades más importantes de Brasil, lo cual representará un jugador mucho más robusto y más agresivo, cuyo activo más importante en la transacción es el espectro ganado. Claro es ahora el jugador con mayor espectro en muchos estados de Brasil, incluida la mayoría de las áreas metropolitanas.
Por otra parte, en el segmento fijo, los pequeños proveedores de Internet (ISPs) alcanzaron la cifra de 10.3 millones de accesos de banda ancha fija en noviembre de 2019, duplicando su participación de mercado a 32 por ciento (14% a finales del 2014) y superando los 9.5 millones de clientes del líder de mercado, Claro.
Telefónica y Oi han venido perdiendo clientes de banda ancha fija y participación de mercado desde 2016 en las regiones que han venido atacando estos pequeños ISPs y en donde Telefónica y Oi mantienen infraestructura que no ha sido actualizada.
La rápida expansión de los pequeños ISPs desde 2016 podría provocar la consolidación del mercado de banda ancha fija en Brasil, en el entendido de que uno de los principales factores de su impresionante crecimiento ha sido la introducción de infraestructura de fibra óptica para cubrir la demanda del mercado. De esta manera, el crecimiento y madurez de los pequeños ISPs representan una atractiva oportunidad para los grandes operadores cuyo objetivo sea crecer vía adquisiciones, ya que orgánicamente se ve más complicado. Los pequeños ISPs se han fortalecido de manera acelerada en años recientes derivado de que los fondos de inversión les han permitido consolidarse, convirtiéndose en compañías más grandes y, al mismo tiempo, más sólidas y atractivas.
Inversión
En materia de inversión, habrá que señalar que el anuncio reciente de Telefónica de un plan de acción de cinco puntos estratégicos, en el cual manifiesta un enfoque en mercados clave (España, Brasil, Reino Unido y Alemania), sugiere una mayor agresividad comercial dentro del mercado brasileño. Para tal efecto, el presidente global de la compañía española se reunió con Jair Bolsonaro, a quien le presentó un plan de inversiones de 6.3 billones de dólares con un enfoque especial en la expansión de fibra óptica en el periodo 2018-2020.
Por otra parte, Carlos Slim, presidente de América Móvil, también se reunió con Jair Bolsonaro, manifestando que su empresa hará inversiones por 7.8 billones de dólares en los próximos tres años, sin considerar en ese monto los gastos asociados a la compra de espectro 5G o la adquisición de Nextel. La mayor parte de esta inversión será para infraestructura para sus filiales: Claro, NET y Embratel.
Después del anuncio de la adquisición de Nextel, el compromiso de inversión anunciado por América Móvil representa un mayor dinamismo en el mercado, en donde la compañía de Carlos Slim manifiesta su interés por continuar siendo un jugador importante en el mercado de telecomunicaciones brasileño, y que se está preparando para un entorno mucho más competitivo.
Demora en la introducción de servicios 5G
No obstante el escenario anterior, no todo son buenas noticias en el mercado brasileño. La esperada subasta de espectro para servicios 5G, que involucra las frecuencias de 700 MHz, 2.3 GHz, 3.5 GHz y 26 GHz ha sido pospuesta, principalmente para solucionar las interferencias con el espectro (3.5 GHz) de TV satelital.
En este sentido, las autoridades brasileñas manifiestan que los servicios 5G no llegarán a Brasil sino hasta finales de 2021 o principios de 2022, lo cual representa gran incertidumbre para los operadores móviles, así como una demora de inversiones en este importante segmento de mercado.
Recientemente, en la ciudad de Campiñas en el estado de Sao Paulo, el Centro de Investigación y Desarrollo para las Telecomunicaciones anunció que los resultados de las pruebas de laboratorio en torno a la coexistencia entre las redes móviles de telecomunicaciones y la banda de 3.5 GHZ para servicios de TV satelital en la banda C, mostraron que es posible la coexistencia; sin embargo, también manifestó que los resultados en este momento no eran concluyentes.
En función de lo anterior, se acordó que a partir de marzo se realizarán nuevas pruebas, esta vez, pruebas de campo, lo cual no permitirá a los operadores definir con precisión sus planes de negocio, en tanto no existan las bases definitivas para la subasta de espectro 5G.
Conclusiones
La industria de telecomunicaciones brasileña ha expresado su beneplácito con la nueva regulación que les da mayor seguridad jurídica sobre el tema de la reversión de activos y el fin de los compromisos en materia de telefonía fija, lo cual impulsará mayores inversiones en el sector, especialmente en banda ancha.
Sobre el tema de la reversión de activos, el regulador brasileño ha iniciado el proceso para definir la firma consultora que le ayude a definir el valor de los activos sujetos a la reversión, así como el monto que los operadores deberán pagar para migrar del régimen de concesión al de autorización. Sin embargo, no será sencillo determinar el valor de los bienes reversibles, situación que podrá provocar inconformidades de los operadores de telecomunicaciones en función de que los montos definidos en materia de reversión de activos serán compromisos de inversión.
No obstante lo anterior, 2020 se perfila como un año prometedor para el mercado de telecomunicaciones brasileño, con un más saludable entorno competitivo en el segmento móvil, mientras que en el mercado fijo, la competencia se intensificará con la introducción de más fibra óptica en función de las inversiones anunciadas por los principales actores del mercado, así como una potencial consolidación de los ISPs.
Por último, habrá que considerar que la nueva Oi deberá realizar mayores inversiones en infraestructura con el objetivo de mejorar su calidad de servicio y hacerse mucho más competitiva.