Telefónica recurriría a fondos de Medio Oriente para protegerse de un intento de compra

Por la pérdida de capital que supuso su baja en la Bolsa la semana pasada, Telefónica habría contactado a varios fondos de Medio Oriente, como Mubadala, QIA y Temasek, para evitar recibir una oferta pública de adquisición (OPA) que sea hostil, según publicó el diario español El Confidencial.

El operador se hundió hace pocos días hasta niveles nunca vistos desde que cotiza en Bolsa: las acciones llegaron el viernes 28 de febrero a 5.34 euros, el valor más bajo desde 1996. La reducción se debió a los efectos que el coronavirus dejó en la economía. De esta manera, desde principios de año, los títulos de la compañía han bajado un 6.49 por ciento, con lo que la capitalización bursátil estuvo por debajo de los 30 mil millones de euros.

La caída es aún más pronunciada si se toma en cuenta que Telefónica se ha depreciado un 20 por ciento desde finales de noviembre, cuando anunció su plan de reestructuración.

Algunos medios mencionaron incluso la preocupación del gobierno español de Pedro Sánchez ante una posible OPA hostil a Telefónica por parte de una operadora extranjera o un fondo de inversión. Desde el Ejecutivo no se pierden detalle sobre la evolución bursátil de Telefónica. Además del gobierno, otros actores preocupados por la situación son CaixaBank y BBVA, dos importantes accionistas de la operadora.

De acuerdo con fuentes, Telefónica ha mantenido reuniones en los últimos meses con fondos soberanos de Qatar, Abu Dabi, Kuwait y Singapur. Las reuniones se interrumpieron por la presentación de los resultados de 2019, pero ahora la compañía va a retomar los encuentros con los fondos.

Además, Telefónica mantiene sus conversaciones con CVC Capital Partners, el fondo dirigido en España por Javier de Jaime, con el que lleva meses negociando una alianza a largo plazo.

Las conversaciones con los fondos del Medio Oriente se van a reanudar en Londres en los próximos días, mientras Telefónica intenta acelerar su plan de reestructuración, con el objetivo de recuperar la confianza perdida con los inversores.Hasta el momento, la compañía eligió a Morgan Stanley para que se encargue de analizar las opciones de su unidad latinoamericana, menos Brasil, y de la división Tech.