La industria de las telecomunicaciones se encuentra en un punto de inflexión ante la inminente introducción de nuevas capacidades de Inteligencia Artificial (IA), la Nube y las redes impulsadas por software. Dentro de este contexto, los líderes del sector muestran un optimismo desbordante respecto a su capacidad para obtener valor de esta transición. Sin embargo, un informe global de Ericsson revela un preocupante patrón histórico: una profunda brecha entre la confianza declarada y la capacidad real de ejecución tecnológica.
El estudio, que consultó a 455 líderes técnicos globales, expone una contradicción evidente en la preparación del sector. Por un lado, 90% de los Proveedores de Servicios de Comunicación (CSPs) se mostró confiado en encontrar nuevas oportunidades de negocio, a la vez que un 86% se dijo optimista sobre la monetización del 5G a tres años.
Paradójicamente, 70% de los operadores no ha implementado las tecnologías que ellos mismos catalogan como prioridades críticas, incluyendo operaciones con IA, plataformas nativas de Nube y herramientas software como servicio (SaaS).
“En las últimas décadas, los líderes de las telecomunicaciones han identificado repetidamente prometedoras oportunidades de crecimiento, pero no han logrado convertirlas en un impacto comercial sostenido. Una y otra vez, se ha desaprovechado valor, mientras que otros han reaccionado con mayor rapidez”, advierte el informe.
Pese a la desbordante confianza descrita por los encuestados, el estudio también encontró que 71% admitió que el despliegue de 5G SA representa un “desafío masivo“, y 59% reconoce que apenas ha iniciado este proceso. “La confianza en el éxito futuro es excepcionalmente alta, pero los cimientos necesarios para respaldar ese éxito siguen siendo desiguales, incompletos o todavía en progreso”, agrega el reporte.
Un legado de oportunidades perdidas
Los ejecutivos coinciden en que la historia del sector está marcada por dejar valor sobre la mesa en favor de competidores más ágiles. Por ejemplo, las plataformas para el Internet de las Cosas (IoT) se identifican como el mayor fracaso comercial del pasado, seguidas de cerca por la monetización de servicios Over-The-Top (OTT) y la identidad digital.
Cuando dichas tendencias y tecnologías surgieron en el mercado, los operadores también se mostraban confiados en que podrían capturar valor de estos nuevos servicios, creyendo que sus relaciones con clientes, activos de red o escala podrían ser suficientes. Hoy los operadores voltean a nuevas oportunidades como Open Gateway para evitar, otra vez, quedarse rezagados.
Al analizar qué factores siguen bloqueando la innovación, el estudio de Ericsson identifica a los sospechosos habituales: la complejidad de los sistemas de TI legados (39%), la falta de talento y habilidades internas (35%) y la escasez de colaboración con socios tecnológicos (35%). La regulación (33%) también se identifica como una barrera para capitalizar nuevas oportunidades.
“Si bien han expresado una firme convicción en su capacidad para innovar y crecer, pero tienen menos certeza de haber asimilado por completo las lecciones del pasado, los líderes de las telecomunicaciones tienen claro un punto: el panorama de oportunidades que se presenta es amplio y profundo”, agrega Ericsson.
El informe enfatiza que, en el panorama actual, el crecimiento ya no dependerá de un único caso de uso, sino de oportunidades mixtas y diversas entre industrias y regiones, que demandan una respuesta precisa y ágil en colaboración con verticales como manufactura (Industria 4.0), servicios financieros y salud. Para capturar este mercado, 84% de los encuestados afirma que el crecimiento futuro dependerá de escalar servicios rápidamente.
Para romper este ciclo de inacción, el informe refleja que la industria empieza a entender que no toda la infraestructura debe construirse o ser propiedad interna. El ecosistema demanda modelos de despliegue más simples y ligeros, como los servicios de red basados en SaaS y alianzas globales como Aduna Global (iniciativa de Ericsson para unificar capacidades de red para desarrolladores), que mantengan la propiedad sobre los activos centrales, pero ofrezcan flexibilidad para responder a nuevas oportunidades.
“El costo de una ejecución lenta o parcial está aumentando, y la ventana para establecer el liderazgo en las nuevas áreas de crecimiento se está cerrando”, advierte Ericsson. El verdadero diferencial estratégico para las Telcos en 2026 ya no es definir la mejor estrategia, sino transformar radicalmente sus modelos operativos hacia la automatización continua.