Starlink reducirá la altitud de sus satélites para evitar colisiones espaciales
La constelación de 4,400 satélites de Starlink descenderá para desorbitar lo más rápido posible en caso de riesgo de colisiones espaciales.
SpaceX reducirá la altitud orbital de aproximadamente 4,400 satélites de la constelación de Starlink —de cerca de 550 km a 480 km— durante 2026, con el objetivo de aumentar la “seguridad espacial”.
Michael Nicolls, vicepresidente de ingeniería de SpaceX, comunicó a través de la plataforma X que la decisión se debe a un fenómeno físico: a medida que se acerca el mínimo solar, la atmósfera superior se vuelve menos densa, alargando el tiempo que tardan los satélites inactivos o fallidos en desorbitar espontáneamente.
Al bajar la altitud, Nicolls explicó que se aceleraría este proceso, reduciendo ese tiempo en más de un 80% —de varios años a sólo unos meses—, y, con ello, el riesgo de que objetos inertes queden flotando indefinidamente en una autopista orbital cada vez más congestionada.
La reducción de la altitud se está llevando a cabo en coordinación con otros operadores, reguladores y el Comando Espacial de Estados Unidos.
Según Nicolls, los satélites Starlink tienen una confiabilidad muy alta y únicamente hay dos satélites inactivos en toda su flota; “sin embargo, si un satélite falla en órbita, queremos que desorbite lo más rápido posible”, lo que podrá lograrse con estos ajustes.
“Estas acciones mejorarán aún más la seguridad de la constelación, especialmente frente a riesgos difíciles de controlar, como maniobras descoordinadas y lanzamientos de otros operadores de satélites”, afirmó el vicepresidente de Ingeniería de SpaceX.
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Este cambio se presenta justo después de varios eventos que han puesto bajo escrutinio la dinámica de tráfico orbital. Recientemente, en diciembre de 2025, un satélite de Starlink sufrió una anomalía que generó fragmentos de escombros.
SpaceX informó que la anomalía provocó “la expulsión de una pequeña cantidad de objetos rastreables con baja velocidad relativa”.
Hasta ahora, la constelación de Starlink representa una proporción significativa de los satélites LEO activos, y se espera que actores privados y estatales continúen lanzando miles más en los años venideros, lo que genera nuevos desafíos para evitar las colisiones espaciales y la basura espacial.
Cada vez más, el tráfico orbital se ha convertido en un tema de creciente atención para gobiernos y agencias espaciales, que buscan evitar un escenario en el que las colisiones entre satélites podrían generar una cascada de detritos que dificultan futuras operaciones espaciales y ponen en riesgo la conectividad.