Scitum e Interpol alertan por ciberataques más veloces en Brasil y México

Un estudio de Scitum e Interpol revela que Brasil encabeza la lista con 29.64% de los ataques de la región, seguido por México con 17.53%.

El panorama de la seguridad digital en América Latina ha dado un giro preocupante. De acuerdo con el informe anual de Scitum e Interpol, los criminales han dejado de atacar al azar para enfocarse en objetivos estratégicos, utilizando herramientas que les permiten secuestrar información en menos de 24 horas.

El reporte destaca que el ransomware es la mayor amenaza, con los grupos Qilin y Akira liderando las ofensivas. 

Estos delincuentes ya no sólo bloquean equipos, sino que roban datos privados y amenazan con publicarlos si no se paga un rescate, una técnica que ha puesto en jaque a miles de organizaciones.

En cuanto a los países más afectados, Brasil encabeza la lista con 29.64% de los ataques de la región, seguido por México con un 17.53%. Otros países con alta incidencia son Colombia con 11.86%, Argentina 10.82%, Perú 5.67% y Chile 4.90%, consolidando a Sudamérica como un punto crítico para el cibercrimen.

“Brasil ocupa el primer lugar en el ranking con 549,000 registros de intentos de ransomware, seguido por México, Chile, Ecuador y Colombia, conformando el top 5 de países más afectados.

“Por su parte, México representa un objetivo muy significativo y potencialmente rentable para los ciberdelincuentes (…) tiene una fuerte incidencia de phishing y ransomware impulsados por campañas de ingeniería social”, advierte el estudio.

Por otro lado, también revela que los fraudes bancarios han evolucionado con los troyanos URSA/Mispadu, Grandoreiro y Mekotio. Estos virus se disfrazan de programas técnicos legítimos para entrar en las cuentas de los usuarios sin levantar sospechas, aprovechando especialmente la temporada de impuestos para engañar a las víctimas.

De acuerdo con Scitum, el uso de la Inteligencia Artificial ha facilitado el trabajo de los estafadores al crear mensajes perfectos y videos falsos (deepfakes) para engañar a directivos.

Añaden que la IA permite que criminales con pocos conocimientos técnicos realicen ataques sofisticados, como el caso de FunkSec, que usa modelos como WormGPT para generar código malicioso.

Ante este escenario, Interpol y Scitum recomiendan fortalecer la cooperación internacional y la educación digital. 

Dijeron que la clave para frenar esta tendencia es desconfiar de ofertas irreales, verificar siempre la identidad de los remitentes y denunciar cualquier actividad sospechosa ante las autoridades.