Pentágono firma acuerdo con gigantes de IA para mejorar redes clasificadas

Estados Unidos busca acelerar la transformación de sus fuerzas armadas hacia una fuerza de combate basada completamente en la IA.

El Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció la firma de acuerdos estratégicos con ocho de las empresas tecnológicas líderes en Inteligencia Artificial (IA) a nivel mundial, para desplegar sus capacidades avanzadas en redes clasificadas.

De acuerdo con el Pentágono, el objetivo principal de esta iniciativa es utilizar la IA para fines operativos, acelerando la transformación de las fuerzas armadas estadounidenses hacia una fuerza de combate basada completamente en la IA.

Las ocho corporaciones seleccionadas para este proyecto son SpaceX, OpenAI, Google, Nvidia, Reflection, Microsoft, Amazon Web Services y Oracle.

A través de estos acuerdos, el Departamento busca fortalecer de manera crítica la capacidad de sus combatientes para mantener una superioridad decisiva en la toma de decisiones a lo largo de todos los ámbitos de la guerra moderna.

“El Departamento continuará desarrollando una arquitectura que evite la dependencia de proveedores de IA y garantice la flexibilidad a largo plazo para la Fuerza Conjunta.

“El acceso a un conjunto diverso de capacidades de IA provenientes de la sólida infraestructura tecnológica estadounidense proporcionará a los combatientes las herramientas necesarias para actuar con confianza y proteger a la nación ante cualquier amenaza”, manifestó el Departamento de Guerra. 

Asimismo, señaló que la integración de estas capacidades de IA de vanguardia y seguras se llevará a cabo en los entornos de red clasificados del Departamento, específicamente en los Niveles de Impacto 6 (IL6) y 7 (IL7).

Esta implementación está diseñada para agilizar la síntesis de grandes volúmenes de datos, mejorar significativamente la comprensión de la situación operativa y potenciar la toma de decisiones de los combatientes en entornos operacionales complejos.

Este despliegue masivo ocurre tras la reciente ruptura entre el gobierno y la firma Anthropic, que quedó fuera del acuerdo después de una serie de disputas legales y técnicas relacionadas con los estrictos protocolos de control ético que la empresa intentaba imponer al uso militar de sus modelos.

La exclusión de Anthropic subraya la determinación del Pentágono de priorizar la operatividad táctica sobre las restricciones de gobernanza privada.

No obstante, el camino no está libre de obstáculos internos, pues tan sólo la semana pasada, un grupo de trabajadores de Google presentó quejas formales y organizó protestas internas, denunciando que la participación de su empresa en redes clasificadas de combate vulnera los principios éticos de la compañía y los compromete directamente en el desarrollo de tecnologías bélicas.