Nueva ley de telecomunicaciones australiana da mayor flexibilidad comercial a los operadores de banda ancha fija
Australia modificó la antigua ley de telecomunicaciones para permitir que las redes de banda ancha fija súper rápidas que atienden a clientes residenciales puedan operar sobre una base funcionalmente separada (en lugar de una base estructuralmente separada).
La nueva norma inserta un artículo en el que se detalla que los operadores de red podrán presentar voluntariamente compromisos de separación funcional a la Comisión de Competencia y Consumidor de Australia (ACCC) para su aprobación. El objetivo es proporcionar una mayor flexibilidad comercial para los operadores de red y promover la competencia basada en la infraestructura.
La Ley de Enmienda a la Legislación de Telecomunicaciones, Competencia y Consumo 2020 fue aprobada el pasado 25 de mayo. La norma modifica la Ley de Telecomunicaciones de 1997. La modificación entrará en vigencia el 26 de agosto.
Asimismo, la ACCC lanzó una consulta pública para buscar opiniones sobre el proyecto de instrumento para la exención para redes pequeñas que incluye la clase de personas a las que debe aplicarse; y la naturaleza y el alcance de las posibles disposiciones de separación funcional para empresas “consideradas” (empresas de separación funcional estándar).
La nueva ley también incluyó el pago del impuesto mensual de 7.1 dólares nacionales a partir de julio, aplicable sólo a quienes no estén conectados a través de la Red Nacional de Banda Ancha (NBN).